|

|
MIS VIVENCIAS DE
JOSE LUIS MARTINEZ EYHERAMENDY |
PROLOGO
Aquí comienza esta historia, que para mí no es una más
de tantas, pues tuve la suerte de vivirla de una forma
muy diferente a la mayoría de la gente, aunque sé que
todos tenían un fuerte sentimiento patriótico.
JOSE LUIS MARTINEZ EYHERAMENDY
DNI 12.632.940
JULIO 1982
CRONOLOGÍA DIARIA
02-ABR-1982:
Como todos los días me despertó el monótono sonido de la
campanilla del reloj a las 05:15 Hs.; mientras me alisto
(desayuno,ducha, afeitada, etc.) siempre enciendo la
radio para confirmar la hora y enterarme de las últimas
noticias importantes (¡vaya si éste día no sería
importante para los argentinos!), el rotativo de las
05:30 Hs. informaba que tropas argentinas, integradas
por Infantes de Marina, desembarcaron en la Isla Soledad
y tomaron posición en ella. Fue como un balde de agua
fría, me preguntaba si había escuchado bien, pero lo
volvían a repetir una y otra vez.
Me dirigí a abordar el transporte que me trasladaba a mi
lugar de trabajo, la VI Brigada Aérea (se encuentra
emplazada aproximadamente a 20 Km. de la ciudad de
Tandil, Pcia. de Buenos Aires, a unos 360 Km. de la
Capital Federal), pues soy Personal Civil de la Fuerza
Aérea. Como es de suponer el comentario del día era la
toma de las Islas Malvinas, todos queríamos saber algo
más, deseosos de llegar a nuestro lugar de trabajo y
seguros de que nos darían más información.
Y así fue, pues todos los días al inicio de las tareas
se realiza una formación (07:00 Hs.) la que es una
presentación de los efectivos a sus respectivos Jefes de
Escuadrón y éstos a su vez al Jefe de Grupo Técnico,
este cargo lo desempeña el Comodoro D. Pedro Martínez,
quien nos confirmó la noticia y a su vez nos pidió
máxima colaboración para lograr la puesta en servicio de
la mayor cantidad factible de aviones.(La VI Brigada
Aérea cuenta con una dotación de aviones de combate del
tipo Mirage M-5*).
Nos dirigimos a nuestros lugares de trabajo, por
supuesto que allí seguíamos comentando este tema, yo me
desempeño en el Escuadrón Control, allí se centraliza
toda la actividad administrativa y técnica, si bien no
se trabaja directamente con el avión uno tiene que tener
conocimiento del mismo, en el ámbito civil sería un
Departamento Técnico, se coordinan y se elaboran los
Planes de Trabajo, tanto de actividad diaria como
calendaria futura, ya sea en la Unidad como en los
Organos Logísticos Superiores, se lleva la vida y
seguimiento de los componentes de cada avión,
Inspecciones/Reparaciones Menores y Mayores, consumos de
combustible y aerolubricantes, etc.
Normalmente la actividad finaliza a las 17:00 Hs., pero
prácticamente a partir de este día sería de H 24.
Tanto las radios como los medios televisivos
permanentemente seguían con esta información. A las
08:30 Hs. se rindieron los Marinos británicos apostados
en el Cuartel Made Box y fueron reducidos por nuestras
Fuerzas, el Gobierno existente hasta ese momento también
se rindió . A partir de ese instante los argentinos
volvimos a tener nuestras apreciadas Islas Malvinas,
después de 150 años volvía a flamear nuestra Insignia
Patria.
*PEQUEÑA RESEÑA DESCRIPTIVA DEL AVION M-5 DAGGER
Este avión es un derivado del Mirage V francés, pero de
fabricación israelí, es un caza bombardero de la clase
Mach 2 de superioridad aérea y contra objetivos
terrestres. Dispone de un motor Atar Snecma del tipo
09C5A turborreactor, que posee un empuje estático máximo
de 4218 Dan y de 5886 Dan con post-combustión, con un
consumo promedio de aproximadamente 200 litros por
minuto. El avión comprende un ala delta y una sola
deriva sin superficie de cola.
03/04-ABR:
Ante un inminente despliegue de los Escuadrones
Aeromóviles (compuesto por Personal Técnico y Aviadores,
más equipamiento y material que permitiera las
operaciones aéreas autónomas en cualquier Base o Unidad
que admitiera la operación de este tipo de avión), en la
Unidad se trabajaba a brazo partido para poner la mayor
cantidad de aviones en servicio; aquí hay que hacer una
aclaración: una semana antes de la toma de las Islas, el
Grupo Técnico tenía un promedio diario de 9/10 aviones
en servicio, cifra que se elevó significativamente en
estos días. Esto era posible tras trabajar las 24 horas
del día, todos pusieron su profesionalismo y capacidad.
El Comando de Material, la Oficina de Enlace de Israel y
Francia trabajaron "a full" enviando los repuestos
necesarios para la puesta en servicio de los aviones,
llegaban Hércules C-130 trayendo repuestos y materiales
de las Areas de Material Río IV y Córdoba , además
destacaron especialistas y medios técnicos para lograr
este aumento de aeronaves.
Existía un gran "Cuerpo de Equipo" sin diferencias entre
el Personal Militar Superior, Subalterno, Civil,
Soldados y el Cuerpo de Asesores israelí (estaban
contratados desde 1978 para el asesoramiento y
capacitación del personal en las diferentes
especialidades del avión y tomaron esta causa como
propia), todos unidos para lograr la mayor eficiencia.
Se ordenó alistar dos Escuadrones de Despliegue, lo que
significa que cada uno debía contar con el personal,
repuestos y material que permitiese su funcionamiento.
Esto llevó a que en muchas especialidades críticas por
falta de personal (electrónica, célula, electricidad)
fuese necesario recurrir al que las Areas de Material
habían destacado a esta Unidad.
Además se debía mantener la capacidad de funcionamiento
del Grupo Técnico 6, lo que llevó a formar tres
Escuadrones Aeromóviles independientes uno del otro.
También se contó con el apoyo de Empresas Civiles e
Instituciones en general de la ciudad de Tandil y
Olavarría (tales como Loma Negra, Cordi Hnos.,
Metalúrgica Tandil, etc.) quienes pusieron a disposición
distintos tipos de elementos y equipamiento, por nombrar
algunos: equipos de iluminación, construcción de piezas
especiales (eyectores de tanques para los de 1300 Lts.,
porta Chaff, etc.).
La gente por millares se reunía en Plaza de Mayo,
coreando y demostrando su entusiasmo por lo sucedido,
parecía que todo se había transformado en pocas horas,
ya que pocos días atrás, quizás algunos de ellos
estuvieron en esa plaza para demostrar su descontento y
criticar duramente al gobierno (paro realizado el 31 de
marzo), pero ahora su sentimiento era otro, Patriótico y
Nacionalista, creo que la alegría y emoción que
demostraba esta gente, igual a la que tenía todo el
país, se podría comparar con lo sucedido en 1978 con la
conquista del Campeonato Mundial de Fútbol, sólo que
ésto era muy diferente, pero asimismo emocionalmente nos
encontrábamos motivados y unidos como pocas veces en la
historia de nuestra existencia como país libre.
05-ABR: LLEGO LA ORDEN DE DESPLIEGUE
Tal como era de suponer "llegó la orden de desplegar" a
dos Escuadrones Aeromóviles, cada uno de ellos con una
dotación de seis aviones.
Si los días anteriores fueron "movidos", éste era
infernal, pues casi todo el personal abocado a las
tareas de aliste de aviones, salvo los que ya habían
sido designados para componer el contingente de
despliegue, fueron enviados en micros para despedirse de
su familia y traer sus pertenencias personales; luego se
dirigieron al Depósito de Intendencia a los efectos de
retirar la ropa para zona fría y la bolsa de campaña, la
que contiene un catre, frazadas, utensilios, etc.
Mientras tanto el resto del personal alistaba los
aviones, montándoles los tanques suplementarios, carga
de combustible, posterior puesta en marcha para
verificar que no tuvieran pérdidas y que funcionara el
trasvase y presurización de los mismos; se montaron los
chasis cañones y una vez comprobado el estado en
servicio, eran alineados en la plataforma para la
realización de un vuelo de comprobación a efectos de
asegurar el cumplimiento de la orden de despliegue.
A las plataformas de vuelo iban llegando los aviones de
gran porte, se trataba de dos Hércules C-130 y un Boeing
707 configurado para transporte de material, y un Fokker
F-28 que sería utilizado para el traslado de personal,
lo que se realizaría por la tarde luego de que se
hubiesen cargado todos los cajones de repuestos,
herramientas y equipos para cada especialidad.
Nuestros camaradas se fueron despidiendo, algunos
alegres y entusiasmados y otros tristes por no saber qué
les depararía el destino y en qué terminaría todo ésto.
Partirirían con rumbo Sur hacia Comodoro Rivadavia,
centro del Teatro de Operaciones.
Mientras, los medios de información, ya sea radiales o
televisivos, anunciaban que las Fuerzas Armadas
Argentinas estaban realizando masivos despliegues, tanto
hacia la región sur del país como hacia las Islas
Malvinas.
El gobierno británico dió la orden de que se formara a
toda prisa la Fuerza Especial destinada a llevar a cabo
la reconquista de las Islas Malvinas y Georgias del Sur.
06-ABR: SE DA CUMPLIMIENTO A LA ORDEN DE DESPLIEGUE
El Grupo Técnico empezó sus actividades muy
temprano, a las 05:00 Hs., pues no había que fallar en
nada, cada uno se abocó a sus tareas a fin de que todo
saliera a la perfección.
Era de noche y se podía escuchar el sonido de los
motores puestos en marcha para comprobar su
funcionamiento. En la plataforma de vuelo se colocaron
quince aviones. Si bien tenían que desplegar doce, se
colocaron tres de reserva porque podía fallar alguno a
último momento.
A las 07:00 Hs. todo estaba listo, sólo a la espera de
los pilotos, quienes fueron llegando para efectuar la
inspección previa al vuelo; asimismo casi todo el
personal se volcó masivamente para observar, con cara de
tristeza algunos y otros con una expresión ansiosa, lo
que era lógico ya que nadie sabía qué suerte correrían.
Una vez finalizadas las inspecciones, empezaron a subir
por la escalerilla para alojarse en la cabina de los
aviones, los mecánicos los ataron a sus asientos para
luego cerrar la cúpula y proceder a la puesta en marcha.
Me preguntaba qué pasaría por la mente de estos
camaradas, y creo que pensarían: Volveremos a vernos...?
Pusieron en marcha los potentes motores Atar, con su
ruido ensordecedor, luego, la prueba de los frenos a un
régimen de 7000 RPM: ya estaban listos para la partida,
comenzaron a moverse por la plataforma hacia la calle de
rodaje para dirigirse a la pista de despegue, pudiendo
ver a través del flexiplás de las cúpulas, el saludo de
cada uno de ellos.
Una vez que decolaron no pusieron de inmediato rumbo al
Sur, sino que sobrevolaron en formación cerrada y en
vuelo rasante sobre la Unidad, interpretando este
movimiento como saludo de despedida.
De esta forma se daba cumplimiento a lo ordenado, pero
la Unidad debía seguir "a full", pues teníamos que
recuperar más aviones. Nuestro Escuadrón Control, al
igual que la Jefatura de Grupo, permanecía hasta muy
tarde trabajando, pues además de los requerimientos
internos teníamos que estar atentos a lo que solicitaran
los Escuadrones desplegados, ya que uno permanecería en
Comodoro Rivadavia con cuatro aviones y el otro estaría
en Río Grande con ocho.
Además, por temor a un ataque tanto de algún comando o
por medio de un raid aéreo, se puso en vigencia el
operativo oscurecimiento: debíamos cerrar y tapar todas
las aberturas lo mejor posible, tratando de que no se
pudieran detectar desde el aire las instalaciones, se
colocaron mallas y redes de enmascarar y se dispersaban
los aviones. También a través de la radio y la
televisión se inculcaba a la ciudadanía acatar estas
medidas, las cuales serían coordinadas por las
agrupaciones de Defensa Civil.
Las Fuerzas Armadas seguían desplegando, tanto por
medios aéreos, marítimos y terrestres, hacia el Teatro
de Operaciones.
LOS DIAS SUBSIGUIENTES:
En la Unidad debíamos tener permanentemente aviones
en estado alerta, además de intensificar la actividad de
las aeronaves biplaza para adiestrar y rehabilitar a
pilotos que se encontraban en otro Destino cuando se
produjo este conflicto, pero que habían volado este tipo
de avión y ahora era necesario volver a contar con
ellos.
La actividad no decaía, empezaron a llegar los
requerimientos de repuestos y material para las unidades
desplegadas. Muchas veces para mandar en forma urgente
algún repuesto, se le sacaba el chasis cañón a algún
biplaza, el elemento se colocaba allí y se remitía. Esto
permitía que en poco tiempo pudieran contar con el
preciado repuesto y también aprovechábamos la
oportunidad para enviarles correspondencia y alguna
pequeña encomienda al personal desplegado, ya que
seguramente para ellos era una gran alegría recibirlas.
Teníamos información que las Fuerzas británicas estaban
compuestas por los porta-aviones Hermes y el Invencible,
cada uno de ellos en tiempo de paz lleva cinco aviones
V/Stal Sea Harrier FR51 encargados de la intercepción
aérea, operaciones antibuques y reconocimiento aéreo;
también contaban con una dotación de diez helicópteros
de lucha ASM Sea King, pero esta vez cada porta-avión
fue cargado con doce aviones y quince helicópteros.
Conjuntamente formaba dicha Fuerza una treintena de
buques de guerra (tres cruceros, nueve destructores,
veinte fragatas, dos buques de asalto y cuatro
submarinos) que zarpaban hacia el Sur.
A través de los Cancilleres designados por cada Gobierno
se trataba de llegar a un acuerdo pacífico por medio de
los Fueros Internacionales, pero día a día estas
relaciones se deterioraban y sólo se veía una sola
salida, que era la de un enfrentamiento bélico.
Los Escuadrones desplegados comenzaron con la actividad
aérea de realizar vuelos de práctica, simulando ataques
sobre naves similares a las de las Fuerzas británicas
que posee la Marina argentina, también realizaron
lanzamiento de cargas militares reales (bombas, disparos
de cañones) y vuelos rasantes sobre el mar. Este
adiestramiento es fundamental para nuestros pilotos,
pues de allí obtendrán experiencia por si deben atacar y
enfrentar a las Fuerzas británicas. En las prácticas de
lanzamiento de las bombas se pudo comprobar que algunas
de éstas no explotaban, nos requirieron los Manuales de
las Espoletas; analizados éstos, se decidió la
utilización de otro tipo de espoleta.
El día 12 de Abril se enviaron dos aviones más para
aumentar la dotación de Comodoro Rivadavia a seis.
13-ABR:
Hoy es mi cumpleaños pero fue como un día más, las
tareas de nuestro Grupo Técnico fueron similares a las
de días pasados, diariamente nos llegaban requerimientos
de material y en algunos casos de personal, pues allí en
el Sur, al comenzar los vuelos de práctica y
reconocimiento, estaban en plena actividad.
En el resto del país día a día la gente en grandes masas
se volcaba a las plazas y centros de reunión, apoyando
la postura de nuestro Gobierno, pues a través de la
Diplomacia Internacional no se lograba ningún avance, al
contrario, según ellos debíamos abandonar las Islas.
El Presidente de la Nación, Ten. Gral. Leopoldo F.
Galtieri, daba su discurso al país y a la muchedumbre
volcada en Plaza de Mayo, y entre otras cosas exaltaba
al pueblo diciendo que "Si nos atacan nosotros nos
defenderemos" y así miles y miles de ciudadanos de ambos
sexos se ofrecían voluntariamente a alistarse a las
fuerzas de combate en formación.
Por el lado británico, la Primera Ministra Margaret
Thatcher no entendía razones y desechaba toda propuesta
de solución por la vía pacífica.
Así, cada Gobernante llamaba por su lado y de diferente
forma a una guerra.
La actividad aérea en nuestra Unidad era muy grande como
anteriormente señalé, especialmente con los aviones
biplazas, porque se realizaban vuelos de readaptación de
los pilotos que se encontraban fuera de entrenamiento
por no volar como consecuencia de estar de pase en otras
Unidades. El Comando los envió para readaptarse y
posteriormente unirse a los Escuadrones Aeromóviles.
Quiero destacar a uno de ellos que se readaptó sólo en
tres vuelos luego de dos años de inactividad en este
tipo de aeronaves, ya que había solicitado su baja del
cuadro permanente para incorporarse a Aerolíneas
Argentinas como Comandante de los aviones Boeing. Era el
ex 1er.Ten. Musso, quien una vez readaptado fue enviado
a Comodoro Rivadavia. Este señor se presentó
voluntariamente demostrando su profesionalismo y sentir
por la causa.
14-ABR: VUELAN NUESTROS AVIONES SOBRE MALVINAS
Hoy nuestros aviones desplegados en el Sur
realizaron su primer sobrevuelo sobre las Islas
Malvinas, uniendo y entrelazándolas de esta forma con el
continente.
Para poder realizar este tipo de operación, los aviones
debían ser configurados con tres tanques suplementarios
de 1300 Lts. cada uno (el vuelo entre ida y regreso era
de dos horas).
La noticia nos puso muy contentos. Esta experiencia
trajo aparejado que cuando se realizan vuelos rasantes
sobre el mar, la brisa del mismo y el alto contenido de
salitre obliga a lavar las aeronaves. Si no se hacía
así, se podía producir corrosión en el material. En las
cúpulas sobre el flexiplás, se formaba una película que
dificultaba la visión de los pilotos.
Con el transcurrir de los días nada hacía suponer que la
situación mejoraría, sino al contrario, minuto a minuto
empeoraba.
Se llamaban a las reservas de los Soldados clase 1962
para alistarse nuevamente a las filas de las distintas
Fuerzas.
El pueblo, que con su fervor no estaba ajeno a esta
situación, colaboró en la cruzada formada para solventar
las erogaciones producidas por el abastecimiento de
material bélico a las Fuerzas Armadas, como también de
alimentos, ropa, combustible, etc., gastos que se decía
no podían ser afrontados por el Gobierno; a esta cruzada
se la denominó "Fondo Patriótico Nacional". Así toda la
población -grandes, chicos, ancianos, pudientes y no
tanto- dieron de corazón sus donaciones, hasta se donó
oro y alhajas personales, como lo hicieron antiguamente
las damas que colaboraron con el Ejército del Libertador
General D. José de San Martín.
A través de las acciones diplomáticas internacionales,
ya sea en la OEA como en otras Organizaciones mundiales
involucradas en el conflicto, supimos quiénes eran
nuestros amigos o enemigos, llevándonos grandes
sorpresas, pues países que creíamos nos darían su apoyo
nos dieron la espalda y otros en quienes no confiábamos,
no sólo nos apoyaban sino hasta nos querían brindar
ayuda bélica si la requeríamos.
Una de las mayores desazones la sentimos a causa de los
Estados Unidos de América, no sólo no nos dió su apoyo
sino que se lo brindó a los ingleses, tanto en la faz
diplomática como en la militar, pues permitía que usaran
las instalaciones militares de la Isla Asención para el
reaprovisionamiento a su flota y que utilizaran la pista
para las operaciones de sus aviones, facilitando
muchísimo su larga travesía hacia las Islas Malvinas.
Con el correr de los días no se hallaba una salida
pacífica, nuestros aviones seguían incursionando con sus
vuelos de reconocimiento y patrullaje para tratar de
avistar algún objetivo británico y además acostumbrarse
a este tipo de vuelo en que sólo veían agua, agua y más
agua.
DIAS SUBSIGUIENTES:
La situación en general no era diferente a la de los
días anteriores, salvo que se producía el intercambio de
algún avión por fallas que no eran posibles solucionar
en los lugares desplegados. Entonces eran remitidos a
esta Unidad y desde aquí otro era destinado para
completar la dotación.
25-ABR: REDESPLIEGUE MAS AL SUR
Al Escuadrón enviado a Comodoro Rivadavia se le
ordenó desplegar hacia la Base San Julián distante a 380
Km. más al sur; la razón de este movimiento se
fundamentó en la necesidad de lograr el mayor
aprovechamiento de la autonomía de vuelo de los aviones,
ya que se acortaba la distancia entre Puerto Argentino y
el continente en 100 Km., cada litro de combustible que
podía ahorrarse valía oro para la subsistencia del
piloto, pues si se operaba desde Comodoro Rivadavia y se
entraba en combate no se podía regresar al continente,
con la imposibilidad de aterrizar en las Islas Malvinas
y sin acceder al reabastecimiento de combustible en
vuelo como otro tipo de aeronave. Los pilotos tendrían
que eyectarse sobre el mar, por lo que no sólo
perderíamos un avión sino una vida debido a las bajas
temperaturas de las aguas que no permiten sobrevivir más
de cinco minutos, muriendo finalmente congelado.
Principalmente por esta última razón se tomó la decisión
del traslado.
La utilización de esta pequeña Base trajo aparejado la
necesidad de más material y personal, ya que no posee la
infraestructura ni el equipamiento que tiene Comodoro
Rivadavia.
San Julián es una pequeña ciudad ubicada en la costa
Atlántica de la provincia de Santa Cruz.
DIAS SUBSIGUIENTES:
Se cuenta en nuestra Unidad con una sección de
Aeronaves en Alerta H-24 que está formada por dos
aviones configurados con misiles Shafrir para
intersección aérea; los restantes son revisados y se les
coloca los armamentos necesarios, atentos a nueva orden
de despliegue, mandato difícil de cumplimentar porque
falta material de apoyo y se dejaría a esta Unidad sin
medios de operatividad, aunque tanto las Areas de
Material como la VIII Brigada Aérea nos brindarían su
apoyo de ser necesario.
A esta altura de los acontecimientos, todo el Personal
Civil de las Fuerzas Armadas se halla convocado, lo que
significa que estamos a disposición de las Fuerzas y en
las mismas condiciones que el Personal Militar.
Yo me encuentro en esa posición desde el 05 de Abril. El
horario de actividad es de 05:30 a 21:00 Hs.,
prácticamente vivimos dentro de la Unidad, se terminaron
los sábados y domingos y sólo podemos estar con nuestra
familia un par de horas, pero todos comprendemos la
situación.
Una de mis tareas diarias es actualizar la Sala de
Situación, donde se detalla el estado y ubicación de
cada avión a partir de la información recibida en los
cables telegráficos o llamados desde el Teatro de
Operaciones y de los lugares donde se encuentran
desplegados nuestros aviones (Río Grande - San Julián).
La Sala se encuentra en el despacho del Jefe del
Escuadrón Control, el Mayor D. José Alfonso Rodeyro.
Diariamente la información se va incrementando, lo que
nos permite estar al tanto de las novedades.
29-ABR: EMPIEZA LA GUERRA
Hoy desaparecieron todas las esperanzas de un
arreglo pacífico del conflicto y se dieron por
terminadas las tratativas diplomáticas en los Fueros
Internacionales, pues se llevó a cabo el primer
enfrentamiento bélico en las Islas Georgias del Sur. Ya
no cabe ninguna duda que las Fuerzas británicas atacarán
Malvinas, creo que ya se declaró la guerra a pesar que
nadie quiera llamarla así, sino "conflicto bélico".
En la B.A.M. San Julián estuvieron los aviones todo el
día en estado alerta; por la tarde fueron configurados
con bombas y misiles para salir a atacar la flota
británica, que se encontraba muy cerca. Pero no se
atacó.
Al oscurecer sonó la alarma y se ordenó bajar las bombas
y misiles. Existía la inminente posibilidad de un ataque
aéreo por parte de aviones Vulcan que los radares
argentinos habían detectado, informando que se dirigían
en dirección al continente que se hallaba a menos de 50
minutos de la posición de esos aviones.
Mientras en San Julián se alistaba todo para el
repliegue de los aviones, aquí se ordenaba al personal
no retirarse y tener todo listo para recibirlos. Los
mismos empezaron a llegar a las 22:00 Hs., hacia las
22:30 ya habían aterrizado todos, los pilotos relataban
lo sucedido comentando la rapidez de los especialistas
para alistar los aviones. También querían saber cómo era
la situación en ese momento en San Julián. El personal
de mantenimiento y de apoyo técnico tuvo que quedarse y
resguardarse en los refugios, con la tensión que uno
puede imaginar, hasta que volvieron a sonar las sirenas
dando el final de la alarma, que por suerte fue falsa, a
pesar que fue real la incursión de los aviones
británicos. Gracias a Dios nada les sucedió a nuestros
camaradas.
Una vez recepcionados los aviones, fueron levantadas las
novedades (rutinarias: problemas de radio y de
varioalternador) y hangarados.
A las 23:45 Hs. nos pudimos retirar a nuestros
domicilios.
30-ABR:
Los aviones que llegaron de San Julián fueron
alistados para un factible redespliegue a dicha Base,
pero como aún existía la posibilidad de un ataque por
parte de las Fuerzas británicas, permanecerían en esta
Unidad.
También sucedió algo muy curioso, ya que en las
proximidades de Punta Arenas, Isla San Pedro (Chile)
apareció un helicóptero británico destruído, tal vez a
raíz de un accidente, pero se sospechaba que lo habían
hecho sus tripulantes quienes serían un cuerpo comando
con la misión de atacar las Bases en el sur de la
Argentina. Por tal razón se reforzó la seguridad de las
mismas y se empezó a patrullar y rastrear también en el
continente.
01-MAY: BAUTISMO DE FUEGO DE LA FUERZA AEREA Y
NUESTRO PRIMER HEROE DE MALVINAS
Muy temprano se alistaron los aviones para
remitirlos a la B.A.M. San Julián, se repitió la misma
escena de cuando desplegaron por primera vez, pero con
mayor emoción, pues seguramente estos aviones y sus
pilotos, por como se desarrollaban los últimos
acontecimientos, entrarían en combate.
La operación de redespliegue se cumplió sin novedad, a
seis aviones que replegaron se les sumaron dos más
aumentando la dotación a ocho y partieron con rumbo a su
Base de despliegue original.
Posteriormente nos enteramos que nuestros aviones
atacaron a la flota británica, quedando este día grabado
y estampado en letras de oro para nuestra Fuerza Aérea,
ya que fue el bautismo de fuego de nuestros aviadores y
también la pérdida de un avión y su piloto.
Una vez arribadas las Escuadrillas que habíamos remitido
a San Julián, una había sido configurada con bombas y la
otra con misiles Shafrir, y quedaron en "alerta 5
minutos", lo que quiere decir que cuando se recibe la
orden de salida lo máximo que se puede tardar en estar
en el aire es 5 minutos. También en la Base de Río
Grande se ordenaba idéntica operación.
Se ordenó la partida de dos aviones desde Río Grande
para una misión de reconocimiento y rastreo del enemigo,
a esta altura la flota inglesa ya estaba en las
cercanías de las Islas Malvinas. Uno de estos aviones,
por falla técnica, tuvo que regresar a la Base; el otro
avión siguió su misión, era el C-433 piloteado por el
1er. Ten. José Leonidas Ardiles. Los minutos se
transformaron en horas, y al no regresar de la misión,
tal vez por razones de autonomía, se lo dió por
desaparecido.
Posteriormente nos enteramos que había sido atacado por
dos aviones Sea Harrier: uno de éstos lanzó un misil que
destruyó al avión y no permitió la eyección de su
piloto. Así fue la primer misión del I Escuadrón
Aeromóvil M-V y su primera pérdida.
Fue un golpe muy duro para el personal desplegado en
ambos Escuadrones y también para nuestra Unidad. Por mi
mente pasaban las imágenes del primer vuelo solo de este
camarada, a quien lo llamábamos cariñosamente "Pepe", se
destacaba por su amabilidad y cortesía, costaba creer
esta pérdida y nos preguntábamos ¿cuántas más
tendremos...? Así la Fuerza Aérea y en especial nuestra
Brigada perdía su primer piloto, transformándose en
nuestro primer "Héroe".
Simultáneamente en la B.A.M. San Julián se ordenó la
partida de una Escuadrilla para atacar a la flota
británica. La misma estaba formada por el Cap. Dimeglio,
el 1er.Ten. Román y el Ten. Aguirre Faguet, esta
Escuadrilla sería la primera que tomara contacto con la
flota inglesa, atacándola y obteniendo un excelente
resultado, ya que provocaron graves daños a un
destructor y averiaron a dos fragatas; al regresar al
continente fueron perseguidos por una patrulla de
aviones Sea Harrier, pero gracias a la intersección de
dos aviones que estaban haciéndoles cobertura de
protección, pusieron en fuga a los ingleses.
Las cinco aeronaves regresaron a su Base, de esta forma
el II Escuadrón Aeromóvil fue el primero que atacó a la
flota enemiga y también el primer ataque de nuestra
Fuerza Aérea a otra Nación. Fue nuestro Bautismo de
Fuego, que dejó como saldo una enorme tristeza por la
pérdida del piloto (1er.Ten. Ardiles) y una gran alegría
por haber atacado y provocado daños a la flota inglesa.
Mientras los medios de difusión informaban estos
acontecimientos, los aviones ingleses atacaban a las
Fuerzas destacadas en Malvinas. Según los comunicados
oficiales de nuestro país, se derribaron cuatro aviones
Sea Harrier y dos más fueron averiados de consideración,
todo ésto producido por la artillería desplegada en las
Islas. También detallaban los ataques de la aviación
argentina que provocó grandes daños a la flota
británica: dos destructores y dos fragatas seriamente
averiados.
A nuestra Sala de Situación llegaban los mensajes
telegráficos con los detalles de lo ocurrido en ambos
Escuadrones desplegados e información en general del
conflicto.
Sabíamos que la Fuerza Aérea había perdido dos aviones
Mirage M-III, uno de los pilotos se pudo eyectar luego
de entrar en combate con un avión inglés y rozarse en
vuelo con el enemigo, siendo rescatado por las fuerzas
propias. El otro también entró en combate, pero al darse
cuenta que su autonomía de combustible era escasa y no
le permitiría regresar al continente, intentó salvar el
avión entrando al espacio aéreo de Malvinas sin alcanzar
a comunicarse con los controles radiales ni la
artillería de defensa de la Isla para que desconectara
el sistema de tiro que funciona de esta forma: ni bien
ingresa un avión en zona de detección de su radar,
automáticamente comienza a disparar. Y así este avión
fue derribado por haber sido confundido con el enemigo
que en ese preciso instante también atacaba.
De los ataques producidos por la aviación inglesa a las
Islas, fue destruído un avión IA-50 Pucará en tierra.
Además nuestra Fuerza Aérea perdió un avión MK-62
Canberra, desapareciendo sus dos pilotos.
Al finalizar este día, la Fuerza Aérea había pasado por
su Bautismo de Fuego y sufrido la pérdida de cuatro
pilotos.
02-MAY: DIA NEGRO PARA NUESTRO PAIS, LOS PIRATAS NOS
PEGARON FUERTE
Todavía no se apagaba la alegría de haber efectuado
con éxito el primer ataque a la flota inglesa, cuando
nos llegó la noticia que un submarino inglés, el
Conqueror, había lanzado dos torpedos MK8 sobre el
crucero General Belgrano, provocándole graves daños: en
menos de una hora se hundió.
El ataque se desarrolló fuera de la zona de exclusión -
200 millas marinas- y fue reclamado ante la OEA para
dejar bien en claro que los británicos no respetaban esa
zona. La cantidad de pérdidas humanas fue 323 marinos
argentinos.
Este tipo de noticias nos hacía tomar conciencia de la
gravedad de la guerra y de lo piratas que seguían siendo
los ingleses, borrando definitivamente de nuestras
mentes los deseos de una solución por la vía
diplomática.
03-MAY:
Debido a la metereología adversa, hoy no hubo
participación de nuestros aviones desplegados. Se
aprovechó para planificar los movimientos y
reacondicionar los aviones y lugares donde se
desarrollan las tareas de mantenimiento.
Se enviaron dos aviones más hacia la B.A.M. San Julián,
a los efectos de incrementar su dotación a diez.
En las acciones del día de la fecha, la Argentina perdió
un avión MB339 Macchi al estrellarse sobre Malvinas,
falleciendo su piloto. La aviación inglesa atacó al
Aviso ARA Alférez Sobral, averiándolo. Resultaron
heridos de consideración dos tripulantes y ocho
fallecieron.
04-MAY: OTRO DIA NEGRO PARA LA FLOTA INGLESA
Las informaciones que nos llegaban desde el Sur
indicaban que los aviones Dagger de San Julián no
realizaron ninguna incursión, sólo efectuaron vuelos de
comprobación, lanzamientos de bombas y prueba de tanques
suplementarios de 1700 litros. A raíz de que los pilotos
tras atacar y para tener mayor maniobrabilidad y menor
resistencia para el vuelo, eyectan los tanques
suplementarios, nos llegaban requerimientos de los
mismos, pues eran imprescindibles para poder operar
entre el continente y Malvinas.
Pero hoy sería otro día negro para la flota inglesa, una
Escuadrilla de aviones navales Super Etendard atacó al
destructor británico del tipo 42 Sheffield con un misil
AM 39 Exocet, impactándolo. Según los informes ingleses
la carga explosiva no estalló, pero provocó grandes
daños y varios muertos, dejando fuera de combate a dicho
destructor.
Fue un gran éxito para las Fuerzas propias, los ingleses
se preguntaban cómo habían hecho los argentinos para
usar este armamento pues suponían que el mismo se
encontraba embalado en el Puerto de Buenos Aires. Sabían
que los franceses que debían realizar el apoyo técnico a
la Argentina no habían terminado de alistar el material
cuando se declaró este conflicto, teniendo que regresar
a su país, ya que Francia apoyaba la postura de los
británicos. Entonces, ¿cómo pudo realizarse la
operación? Bien, los Ingenieros y Técnicos argentinos,
demostrando su capacidad e ingenio, lograron ensamblar y
poner a punto la computadora de tiro del avión con el
misil. Esta noticia invadió las emisoras de radio y los
primeros planos de todos los periódicos del mundo.
Mientras los aviones Super Etendard realizaban este
ataque, dos secciones de aviones Dagger del I Escuadrón
Aeromóvil de Río Grande, hacían cobertura de protección.
La Fuerza británica tuvo pérdidas materiales y humanas:
le fueron derribados dos aviones Sea Harrier, el
destructor HMS Sheffield resultó seriamente averiado y
veintidós tripulantes desaparecidos.
DIAS SUBSIGUIENTES:
Nuestra Unidad seguía con su actividad , idéntica a
la de días anteriores. Las noticias que nos llegaban
desde el Sur decían que por malas condiciones
meteorológicas, ya sea en el continente o en las Islas,
no se realizaban incursiones aéreas.
Durante estos días no se produjeron enfrentamientos
armados ni pérdidas de ambas partes.
Tampoco se vislumbraba que por medio de la diplomacia
este conflicto fuera a terminar. Al contrario, el
Gabinete británico estaba convencido de que la única
forma de encontrar una solución a esta crisis sería
forzar a la guarnición argentina a rendirse, con o sin
bajas de ambos lados. Esto dejaba bien en claro que en
este conflicto sólo abundarían acciones bélicas.
09-MAY: LA METEREOLOGIA ES MALA
De los dos Escuadrones Aeromóviles se produjeron
salidas, pero los aviones tuvieron que regresar pues la
metereología era adversa.
Dos aviones A-4C se accidentaron al estrellarse contra
la Isla Jackson (producto de las condiciones
climáticas), falleciendo sus dos pilotos.
Un avión británico atacó salvajemente a un buque
pesquero argentino, el Narval, ocasionándole graves
daños que finalmente provocaron su hundimiento. Sus 25
tripulantes hicieron abandono de la embarcación,
abordaron dos balsas que fueron atacadas por otro avión
Sea Harrier, hundiéndolas, el personal se lanzó al agua
y los heridos fueron colocados en un bote, falleciendo
uno. Un helicóptero Puma del Ejército Argentino partió
desde Malvinas en auxilio de esta gente, pero fue
derribado por los ingleses.
10-MAY: OTRA PERDIDA PARA LA VI BRIGADA
Seguía el mal tiempo en el sur, pero hoy fue uno de
esos días que entristecía a nuestra Unidad, puesto que
perdimos a otro camarada: el Cabo Héctor Varas, quien se
encontraba en el buque de transporte Río Carcarañá que
fue atacado por aviones ingleses Sea Harrier, uno de
ellos disparó un misil contra dicha nave causando varios
muertos y heridos.
Otra nave argentina, el buque transporte ARA Isla de los
Estados, fue atacada por una fragata de la flota
inglesa. Este ataque provocó una explosión y su
posterior hundimiento, dejando un saldo de 18 muertos.
Pero también ellos tuvieron su parte: el Sheffield, al
ser remolcado por otro buque inglés para sacarlo de la
zona de fuego, se partió en dos y se hundió.
DIAS SUBSIGUIENTES:
En el Sur y en las Islas Malvinas, la metereología
seguía siendo adversa para las operaciones aéreas. La
flota inglesa estaba muy cerca de las Islas,
prácticamente al alcance de las manos... y no poderlas
atacar...!!! Otra vez los dioses de la guerra favorecían
a los piratas.
12-MAY: LA FLOTA INGLESA NO ES TAN VULNERABLE
Solamente las dos Escuadrillas de aviones A-4B atacaron
a la flota británica, una de ellas arremetió contra la
fragata tipo 42 Brilliant, la que disparó sus misiles
Sea Wolf derribando a dos aviones, un tercero se
estrelló contra el mar y el restante le disparó sus
cañones de 20 mm., averiándola.
De la segunda Escuadrilla, formada también por cuatro
aviones Skyhawk A-4B, uno atacó al destructor Glasgow
lanzando su bomba MK-17 que hizo impacto pero no
explotó, perforándolo de lado a lado y estallando
posteriormente. Este daño lo obligaría a retirarse de la
zona del conflicto. Los tres aviones restantes atacaron
a la ya averiada fragata Brilliant, pero no pudieron
producirle mayores deterioros. Al finalizar este ataque
y empezar las maniobras evasivas, uno de ellos sobrevoló
la zona prohibida defendida por la artillería de Darwin,
siendo derribado.
Estos ataques demostraron que la flota inglesa es
vulnerable, si bien se paga un gran costo por las
pérdidas humanas y de material, nuestros pilotos siempre
están dispuestos a cumplir con el llamado de la Patria
sin dudar, hasta dar su vida.
La FAS (Fuerza Aérea Sur) luego de estos ataques
comprobó que se presentaban problemas con las bombas, ya
que no explotaban, ello era producto de ser lanzadas en
vuelo rasante y a gran velocidad, no permitiendo el
armado de la espoleta, por lo que se estaba tratando de
cambiar dicha espoleta por otra de menor tiempo de
armado.
Un avión Sea Harrier atacó y causó grandes daños al
patrullero costero Z-28 Islas Malvinas de 80 Tn,
perteneciente a la Prefectura Naval Argentina.
DIAS SUBSIGUIENTES:
La metereología persistía adversa para las operaciones
aéreas, la flota inglesa seguía con el cañoneo sobre
Malvinas, los aviones Sea Harrier cambiaron su táctica y
lanzaban las bombas desde gran altura (pues cuando
realizaban los vuelos rasantes eran atacados por la
artillería argentina, provocándoles varios derribos),
sembrando el suelo con ellas pero no haciendo impacto ni
daños vitales.
El 13 de mayo se trasladó a Malvinas un cañón de 155 mm.
Sofma en un Hércules C-130; puesto en funcionamiento y a
partir del 14 de mayo repelió el ataque de una nave
inglesa que cambió rápidamente de intención y de rumbo.
Este cañón, con el transcurso de los días, se transformó
en un arma letal para el enemigo.
15-MAY: ME INFORMAN QUE SERIA DESPLEGADO
Es sábado, pero desde que comenzó esta guerra era
como un día normal de trabajo, pues no existían los días
"no" laborables.
Me llamaron el Jefe de Grupo, Comodoro Martínez, y el
Jefe del Escuadrón Control, Mayor Rodeyro, quienes me
preguntaron si tendría algún inconveniente en ser
desplegado. Por supuesto les dije que no.
Entonces me explicaron que reemplazaría a Tomas Landivar
quien también es Personal Civil y compañero de tareas;
él estaba cursando en la Universidad y hacia fines de
mes tenía que rendir unas materias finales. Tomás nunca
les había mencionado el tema ni había pedido ser
reemplazado, sólo le solicitó al Mayor Rodeyro que
avisara a la Universidad que no se presentaría a los
exámenes por encontrarse desplegado, pero el Mayor
consideró que lo mejor sería reemplazarlo para que
pudiera rendir ya que sabía del sacrificio que Tomás
hacía para poder estudiar . Además, siendo el mejor
promedio general de la Facultad, lo más justo era no
perjudicarlo si se podía buscar una solución; también me
aclararon que cuando se realizó la formación de los
Escuadrones Aeromóviles, yo estaba en la lista original
pero el Mayor Rodeyro estimó mejor enviar a Landivar por
ser soltero y yo casado, con una hija pequeña.
El Comodoro me dió todo su apoyo y el del Jefe de
Unidad. Ellos confiaban mucho en mí y me aconsejaron
desplegar tranquilo, ya que si Dios permitía que me
pasara algo, mi familia sería protegida. Escuchar estas
palabras me dió mucha serenidad, además el Mayor Rodeyro
desplegaría junto a mí a la Base San Julián para hacerse
cargo del personal de mantenimiento.
Nos dirigimos al Depósito de Intendencia a retirar la
ropa para zona fría, poco y nada había en existencia,
pero los muchachos y Suboficiales me suministraron la
mayor cantidad posible y muchas cosas que faltaban me
las prestaron de sus equipos provistos, todo lo coloqué
dentro de la bolsa para despliegue, me faltaba el catre
de dormir que me lo tenía que dar el flaco Landivar.
Luego de este trámite me dirigí a mi lugar de trabajo
para comentarles a mis compañeros, preparar la
documentación y actualizar toda la información que
pudiera necesitar. Llamé al Sur, hablé con el flaco y le
dí la novedad, se puso contento y estaba agradecido por
poder de esta forma seguir sus estudios normalmente, me
dijo lo que faltaba allí y lo que él creía debería
llevar. Le confirmé que nuestro traslado sería el lunes.
Mis compañeros me brindaron su colaboración para
preparar todo, el Comodoro me dijo que mañana tenía el
día libre para terminar de preparar mis cosas y
despedirme de mi familia. Aún no se sabía en qué medio
nos enviarían.
16-MAY: DESPEDIDA... Y PARTIDA
Me levanté muy temprano, mi intención era despedirme
de los más cercanos y fuí a casa de mis padres, se
pusieron muy nerviosos y, como todos los padres,
preocupadísimos; le dije a mi hermana que tratara de
calmarlos, que nada me pasaría, que yo deseaba estar con
mis compañeros allí en el Sur, que me cuidaría y que
tuvieran mucha fe que todo saldría bien; les prometí que
los llamaría y les escribiría desde donde estuviese.
Luego fuí a la casa de mis suegros, quienes también se
preocuparon, pero enseguida me prepararon una caja llena
de comestibles (salamines, quesos, chocolates, masitas y
muchas cosas más), almorcé con ellos y luego salí con mi
cuñado hacia el Club de Planeadores, ya que el día
estaba hermoso para volar (los dos estábamos haciendo el
curso de Piloto Privado de Planeadores).
Mi instructor me aconsejó realizar dos vuelos pues nadie
sabía cuándo volvería a pilotear; cuando aterricé del
segundo vuelo, me encontré con el Suboficial Rossi y mi
señora que habían ido a buscarme porque a las 19:00 Hs.
llegaría a la Unidad un Hércules C-130 que nos llevaría
a la I Brigada Aérea (Palomar) para posteriormente
partir en otro vuelo al día siguiente hacia Comodoro
Rivadavia.
Saludé a los muchachos del Club y fuimos a casa a buscar
mis pertenencias y a despedirme de mi hija Romina Paola,
la madre le decía que papá tenía que ir con los soldados
y aviones al Sur y ella preguntaba si me iba con los
aviones malvineros, la verdad que la despedida fue muy
triste...
Nos dirigimos a la Unidad donde ya estaban el Mayor
Rodeyro y tres Suboficiales más, abordamos el C-130 a
las 19:30 Hs. y partimos en vuelo hacia la I Brigada,
llegando a las 20:15 Hs. Al bajar del C-130 pudimos
observar que en un Hangar completamente iluminado se
encontraban dos aviones : un Hércules C-130 y un Fokker
F-27 increíblemente artillados, se veían portabombas
colocados debajo de sus alas, nunca me hubiera imaginado
una cosa así, era algo descabellado, no me entraba en la
cabeza cómo podrían atacar algún objetivo con estos
aviones , si parecían tan vulnerables debido a su tamaño
y a la escasa velocidad y maniobrabilidad. Quedaba así
demostrado que se ponían todos los medios disponibles e
imaginación para actuar en esta guerra.
Nos recibió el Jefe de Turno quien nos trasladó al
Casino para cenar y posteriormente dormir, pues mañana a
las 08:00 horas está prevista la partida hacia el Sur.
17-MAY: RUMBO AL SUR... B.A.M. SAN JULIAN
A las 06:30 Hs. ya estábamos listos y desayunados,
nos dirigimos al Departamento Operaciones de la Unidad
para averiguar a qué hora y en qué avión partiríamos: a
las 08:00 Hs. y en un Fokker F-28.
De acuerdo con lo previsto partimos hacia el Sur,
durante el vuelo me dormí y cuando el Mayor Rodeyro me
despertó ya estábamos llegando a destino; aterrizamos en
Comodoro Rivadavia a las 10:50 Hs., allí pude apreciar
el incesante arribo de aviones de transporte con
material bélico y tropas de combate, conocí los buzos
tácticos y personal del GOE (Grupo Operaciones
Especiales), unos personajes muy exóticos de aspecto
rudo y pensativo, ellos estaban a la espera de un C-130
que los trasladaría a las Islas Malvinas. También se
podía apreciar los inmensos depósitos de abastecimiento
de ropa y alimentos, repletos, colmada su capacidad de
almacenamiento.
Nos dirigimos al edificio del Aeropuerto que estaba
custodiado por personal femenino con el grado de Cabo,
Cabo Primero y alguna que otra Cabo Principal, que nos
saludaban como marca el Reglamento. En el Departamento
Operaciones nos informaron que tendríamos que aguardar
algún medio disponible de embarque; prácticamente
estuvimos allí todo el día, almorzamos en el Casino y
luego averiguamos si había alguna novedad sobre nuestro
traslado a San Julián. Sin resultados, a las 20:30 Hs.
volvimos a cenar al Casino y mientras lo hacíamos llegó
el Mayor y nos dijo que recién a las 23:00 Hs.
partiríamos en un Lear Jet.
Partimos a las 23:15 Hs., al sobrevolar Comodoro
Rivadavia era increíble no distinguir alguna forma, ni
una luz, ¡qué bien se encontraba oscurecida, enmascarada
y camuflada la Unidad! Y en la ciudad también funcionaba
a la perfección el operativo de oscurecimiento, todo era
negro salvo alguna lucesita dispersa.
En el circuito de aproximación no pudimos observar las
dimensiones del pueblito de San Julián, pues allí
también funcionaba a la perfección el operativo de
oscurecimiento. Una vez que tocamos pista y bajamos, nos
recibió el Oficial de turno, hacía muchísimo frío,
corría un viento helado y húmedo, podíamos ver sobre la
plataforma y en las cabeceras las siluetas de nuestros
fieles Dagger, material por doquier y pequeñas carpas
que posteriormente supe qué albergaban.
Como ya eran las 24:00 Hs. nos alojaron en la misma
Base. Creo que a partir de este momento sucederán cosas
que no podrán borrarse de mi mente...
MIENTRAS TANTO SUCEDIA ESTO
Un avión Sea Harrier atacó al buque de transporte de
5000 Tn Bahía Buen Suceso, el que días antes había sido
averiado y dejado inoperable.
Otro avión atacó al buque Río Carcarañá que también se
encontraba averiado, quedando en idéntica situación que
el anterior.
Sucedió algo que nos hizo pensar que los ingleses no
sólo atacarían Malvinas sino también al continente.
Frente a la costa de Río Grande un submarino inglés dejó
tres embarcaciones neumáticas con grupos comandos;
fueron descubiertos por el destructor ARA Bouchard que
abrió fuego de artillería hasta que desaparecieron los
ecos del radar, haciendo fracasar el intento enemigo,
quien seguramente tenía la intención de sabotear las
instalaciones y aviones desplegados en la Base.
Se intensificó el patrullaje, tanto por medio de naves
de la Armada como de la Prefectura , y se desplegó una
fuerte defensa en la costa argentina.
18-MAY: ENCUENTRO CON MIS CAMARADAS... ASI FUE MI
PRIMER DIA EN LA B.A.M. SAN JULIAN
Nos despertamos a las 06:00 Hs. Más tarde nos recibieron
el Jefe de la Base, Comodoro Maistegui y el Jefe de
Técnicos de la Unidad, Comodoro Aguirre.
Luego de esta presentación nos reunimos con nuestros
compañeros que nos recibieron con gran alegría pues les
traíamos noticias de sus familiares y amigos, yo tenía
alrededor de 30 cartas (todas las semanas se reunía una
cantidad de ellas haciendo un solo envoltorio y se
enviaban en el primer medio que viniera para estos
lugares, ya que si se remitían por correo las mismas
debían pasar primero por un control de inteligencia y
seguridad, lo que demoraba muchísimo su llegada a
destino. Para dar un ejemplo, una carta enviada el 08 de
abril fue recibida el 15 de mayo). Un método que
utilizábamos era enviarlas dentro de los repuestos
solicitados que eran remitidos en forma urgente en
vuelos de intercambio de material. Es indescriptible la
alegría reflejada en sus rostros cuando les entregamos
la correspondencia.
Posteriormente nos reunimos con el Mayor Sapolsky que es
el Jefe del Escuadrón Caza y el más antiguo del
Escuadrón Aeromóvil y el 1er. Ten. Posadas a cargo hasta
ese momento del personal de Apoyo y Mantenimiento, ya
que luego ocuparía este puesto el Mayor Rodeyro. Ellos
nos explicaron el funcionamiento de la Base, su
organización, las tareas y los inconvenientes que hasta
la fecha se habían ocasionado.
Después lo fuí a ver al flaco Landivar para
interiorizarme rápidamente de su tarea , ya que él se
embarcaría a las 16:00 Hs. Luego de una charla
"doméstica" relacionada con los compañeros de Tandil, se
abocó a transferirme las tareas a desarrollar:
básicamente tendría que tener comunicación permanente
por intermedio de teléfono de campaña o HT radio
portátil (handies talkies) con ambas cabeceras de pista
y con la plataforma de vuelo donde se encontraban
desplegados nuestros aviones, debía consultar el estado
de los mismos, tomar nota de dicha información, llamar a
Operaciones y pasar las novedades, preguntar si había
planificada alguna operación para nuestro Sistema de
Armas, ellos a su vez me indicarían la configuración con
que debían alistarse los aviones y hora estimada de
partida, la que sería actualizada periódicamente. Una
vez recibida esta información, la debía transmitir a las
cabeceras y plataforma para su cumplimiento. Finalizado
el aliste, se me comunicaría para que tomara expresa
nota y transmitiera al Departamento Operaciones las
novedades, número de matrícula, configuración, tipo de
armamento, cantidad de munición y lugar de emplazamiento
de cada aeronave. Además tendría que trasladarme a la
Sala de Pilotos, anotar estos datos en la pizarra
existente allí y averiguar los datos de piloto/avión que
integrarían la misión. Finalizada esta tarea, tendría
que llamar nuevamente a Operaciones para pasarles los
datos obtenidos en la Sala de Pilotos y quedar a la
espera de la orden de salida o actualización de su
horario para informárselo a los lugares de despliegue de
las aeronaves. Una vez que salieran en misión, se me
informaría los aviones/pilotos y horario definitivos
para transmitirlos a Operaciones. A su regreso, se me
informaría horario, estado y novedades para que yo
hiciera otro tanto con Operaciones. También debería
confeccionar los mensajes de solicitud de repuestos y
materiales necesarios, informar diariamente al Jefe de
Grupo de la VI Brigada sobre la situación general y
necesidades urgentes si existían.
Otra tarea sería hacer el seguimiento de cada avión,
horas disponibles hasta la próxima inspección , tipo de
la misma, tanto de célula como de motor. Además debería
confeccionar los Vales de Combustible, tarea muy
delicada ya que es un tipo de cheque se utiliza como
comprobante de carga para que el Concesionario proceda a
su cobro ante Fuerza Aérea; se debía confeccionar uno
por avión por día.
Y por último tendría que hacer el Parte Diario de
Guerra, que es un resumen de la actividad diaria, horas
voladas, estado de los aviones, misión cumplida,
resultado, consumo de munición, etc.
Como se puede apreciar, las tareas a desarrollar son
muchísimas y ni qué decir de la responsabilidad. Para
comparar: el Escuadrón A-4C tiene abocados a estas
labores a tres Suboficiales Mayores, un Oficial y un
Personal Civil. Y aquí solamente quedo yo. Pero Tomás me
decía que muchas manos en un plato hacen garabatos,
quizá con el transcurso del tiempo le dé la razón.
Dando por finalizadas las explicaciones, Tomás me
entregó toda la documentación que poseía; preguntamos a
Operaciones si había algo previsto para los Dagger y
como nos contestaron negativamente, el flaco me propuso
conocer la Base, pero llevamos el HT para escuchar y
estar atentos a cualquier requerimiento.
La Base tiene una pista de 2.000 metros de extensión más
un alargue con planchas de aluminio de 250 mts., una
modesta torre de control, una plataforma de hormigón de
reducidas dimensiones y una edificación de
aproximadamente 500 m2 (anteriormente era una Sala de
Pasajeros usada por LADE), ahora estaba compuesta por
pequeñas salas divididas entre sí donde se alojaban la
Sala de Primeros Auxilios, Farmacia, Intendencia y
Depósitos en una sola, otras estaban ocupadas por
Inteligencia, Sala de Pilotos y Vestuario. La oficina
del Jefe de Base forma parte de un ala del edificio, el
otro ala está comprendido por una Sala de Situación
(lugar donde yo llevaría a cabo mis tareas), compartida
con la gente de A-4C. Pegada a ésta estaba la Sala de
Metereología y por último una sala que cumplía la
función de depósito de terminal de carga.
Se habían construído refugios para aviones, llamados "Bunkers",
de hormigón y totalmente ocupados por el Escuadrón A-4C.
Ellos habían llegado los primeros días de abril y
nuestro Escuadrón lo había hecho más tarde, por eso era
que tenían las mejores comodidades.
Fuimos a recorrer las cabeceras de pista y me encontré
con los queridos S.M. Alvarez y S.Aux. Pizarro, grandes
personas. En cada cabecera se encontraban desplegados
cuatro aviones y mis compañeros tenían montadas carpas
para protegerse un poco del frío y guardar las
herramientas y equipos necesarios. Tomás me decía que ya
tendría oportunidad de apreciar lo duro y sacrificado
que era trabajar en estas condiciones. Las carpas
existentes no presentan ni ofrecen las condiciones
mínimas de comodidad, el viento sopla todo el día con
una velocidad promedio de 60 Km/hora, fríos que oscilan
entre 15 y 19 grados bajo cero, la lluvia, agua nieve y
nieve que cae a menudo en esta época, y, a pesar de
todo, la moral era alta y la predisposición mayor.
También ví todo el material de explosivos, bombas,
contenedores con misiles Shafrir dispersos en el terreno
y a la intemperie, ni pensar en un resguardo apropiado
para el personal por si existía la posibilidad de un
ataque enemigo. En toda la Base sólo habían dos
refugios, uno de los cuales estaba construído por una
máquina excavadora y recubierto con palos de madera dura
(quebracho aparentemente) donde posteriormente se le
colocó tierra, era mejor no imaginar un bombardeo sobre
él...; además de la fragilidad de construcción, estaba
ubicado detrás de la Torre de Control, pienso que era un
lugar inapropiado puesto que si había un ataque aéreo el
primer blanco sería la pista y luego las instalaciones,
lo único bueno que tenía era que estaba a un paso de los
muchos que nos encontraríamos en la edificación. El otro
refugio se encontraba un poco alejado y era para el
personal que realizaba las tareas de protección y
seguridad de la Base, también para la gente de
Operaciones que estaba alojada en casillas rodantes, al
igual que los de Comunicaciones, su construcción era más
fuerte pues se hallaba en una pequeña ladera, siendo una
excavación tipo mina, daba la impresión de brindar una
mayor protección, pero su gran contra era que estaba muy
alejado de donde se hallaba el personal.
En las cabeceras, para protección, se encontraban
desplegadas dos baterías de artillería de 20 mm. con un
potente radar, además alrededor de la Base el terreno
estaba minado.
Tomás me decía que era muy complicado para el personal
desarrollar las tareas de mantenimiento e inspecciones
de los aviones a la intemperie, ni qué hablar de los
armeros que diariamente (a las 04:00 Hs.) comenzaban a
configurar los aviones, montar las bombas, cargar los
chassis cañones. Otro de los inconvenientes que Tomás
había sufrido en carne propia eran las comunicaciones,
varias veces tuvo que salir corriendo para la plataforma
o pista para informar la nueva orden pues algunas HT no
funcionaban o los teléfonos de campaña que relativamente
funcionaban bien, tenían una gran contra que era
entrelazar las comunicaciones a través de un conmutador
y casi siempre daba ocupado o se saturaba, pues no daba
a vasto con todas las transmisiones.
A grandes rasgos ésto fue una descripción de la Base.
Luego le pedimos permiso al Mayor Rodeyro para ir hasta
el pueblito de San Julián, siempre y cuando no hubiera
alguna actividad prevista. Autorizados, nos trasladamos
en un colectivo que llevaba al personal a almorzar
(diariamente se realizaban dos turnos, permitiendo de
este modo seguir operando). Así llegamos al pequeño
poblado, separado de la Base aproximadamente 7 Km.,
unida por la Ruta Nacional Nº 3, es muy pequeño, paramos
en el edificio de ENTEL para llamar a Tandil, hablé con
mi señora y mis padres para decirles que había llegado
bien y que se quedaran tranquilos; además Tomás me dió
el teléfono del Gimnasio donde podrían llamarme por las
noches.
Desde allí nos dirigimos al Gimnasio Municipal, al
entrar me llevé una gran sorpresa: por todos lados
habían catres de dormir, bolsas de despliegue y
bolsones, convivían un total de 360 personas entre
Suboficiales, Civiles y Soldados en un espacio tan
reducido (en realidad era una cancha de basquetball y
una de pelota paleta). Mientras el flaco preparaba sus
cosas para regresar y apartaba las que me iba a dejar,
me comentaba que uno de los mayores inconvenientes se
produce cuando hay que asearse, ya que solamente se
cuenta con cinco lavatorios, diez duchas y el agua
caliente funciona desde las 18:30 hasta las 19:30 Hs.,
después de esta hora se corta la luz por oscurecimiento.
Luego de alistar todo y dejarme el catre y algunas otras
cosas, fuimos caminando al lugar donde se raciona. El
comedor de todo el personal sin distinción de grado, es
una parrilla municipal, una construcción formada por una
gran cocina que ocupa la parte central y dos alas
rectangulares de casi cien metros cada una, usadas como
comedor y como depósito en general, respectivamente.
Esta parrilla se encuentra separada del Gimnasio a unos
600 metros, está construída al borde de la bahía que
entra desde el Océano Atlántico (algunos habitantes
desarrollan actividad pesquera en ella).
Nos reunimos con nuestros camaradas en una mesa muy
larga, el almuerzo era un guiso de papas, arvejas y
trozos de carne de cordero, condimentado con mucho
picante (según los entendidos en el arte culinario, ésto
dá muchas calorías), para tomar: jugo de naranja con
agua, el postre: una manzana. El flaco me dijo que este
menú se repetiría todos los días, tanto para el almuerzo
como para la cena. Durante una breve sobremesa, algunos
aprovechamos para escribir unas líneas que él llevaría
de regreso a Tandil, le reiteré a mi familia que estaba
contento y que se quedaran tranquilos.
Luego volvimos a la Base en micro, el clima era de
alegría, llegamos a las 14:00 Hs. Mientras Tomás se
despedía de todos los compañeros, me dirigí al
Departamento Inteligencia para que me confeccionaran la
Tarjeta de Identificación y que tomaran todos mis datos
personales, me entregaron una chapita identificatoria de
acero inoxidable con una cadenita para que me colgara al
cuello, (que es indestructible), me encargaron que la
llevara permanentemente pues si algo me pasaba ella
serviría para mi identificación. No tomé con mucho
agrado esta explicación, pero pensándolo bien, era
lógico.
Posteriormente fuí al Departamento Operaciones donde se
asombraron al verme pues esperaban a una persona mayor,
si bien tengo 23 años represento un poco menos. Sabían
que yo era enviado por el Com. Martínez y tenía el aval
del Jefe de Unidad, Brigadier Camblor. Me explicaron las
tareas que ya el flaco me había anticipado.
Luego me reuní con el Mayor Rodeyro y el 1er.Ten.
Posadas, me presentaron a los Suboficiales y Oficiales
de A-4C (Vcom. Llabresse y 1er.Ten. Rosales), ellos ya
sabían del cambio con el flaco, me ayudaron a acomodar
mis cosas entre las cuales estaba la caja preparada por
mis suegros, Doña Alicia y Celestino, no pudo ser mejor
celebrada mi llegada, realizamos una pequeña picada a la
cual se sumó el 1er.Ten Rocha y Tomasito que partirían
en pocos momentos más hacia Tandil (el avión, un F-28,
estaba cargando combustible y venía de Río Grande) el
clima era muy tranquilo ya que no habría salidas de
Dagger ni de A-4C.
Me despedí de Tomás con un fuerte abrazo, igualmente del
1er.Ten. Rocha, deseándoles feliz regreso y
transmitiéndoles mis saludos a todos los compañeros de
Tandil; partieron a las 17:00 Hs.
Inicié mis tareas redactando los mensajes de estado de
aviones y el Parte Diario de Guerra, pues aunque no se
desarrollasen misiones, igualmente había que
confeccionarlo. Ya había oscurecido, aproximadamente
ocurre a las 17:45 Hs., y amanece a las 08:00 Hs. La
temperatura era bajo cero. Luego de haber firmado el
Mayor Rodeyro, llevé la documentación al Comodoro
Maistegui y finalmente a la Sala de Teletipo, que está
en una casilla rodante facilitada por la Empresa YPF.
Fuí a la Sala de Situación, allí prácticamente no
quedaba tarea por realizar, sólo se coordinó quiénes
quedarían de "alerta" en la Base y el resto quedaba
liberado para abordar el micro que nos trasladaría al
Gimnasio.
Para mí también finalizaron las tareas, éste fue mi
primer día y parece ser con mucha suerte pues según la
gente de A-4C rara vez podían retirarse temprano (18:30
Hs.). En el viaje de regreso existía una gran
camaradería, alguno que otro siempre salía con alguna
broma o chiste haciendo alusión al "Pata de Lana"...
Muchos de ellos eran cordobeses que sabemos tienen una
chispa admirable.
Una vez arribado al Gimnasio me dediqué a preparar el
catre con la ropa de cama y el resto de mis
pertenencias, me dí una ducha, después nos juntamos para
ir a cenar a la parrilla, me aclararon que tratara de
vestirme con el buzo y la campera de mecánico provista
para ser mejor identificado por los controles de
seguridad, tanto de la entrada y salida del Gimnasio
como de la parrilla y los otros controles distribuídos
por el pueblito.
Al recorrer el interior del Gimnasio resultaba increíble
cómo la gente de A-4C se las había ingeniado para
confeccionar en madera mesitas de luz y todo tipo de
mejoras que uno se pueda imaginar para su confort. Si
bien a las 19:30 Hs. se corta la luz, cada uno tenía una
fuente de generación: una linterna, un farol o unas
velas, alumbrando tanto para jugar a las cartas, leer
alguna revista o libro o bien para escribir alguna
carta, pero había que dar cumplimiento al
oscurecimiento, por eso estaban perfectamente selladas
las ventanas para impedir que la luz se vea desde el
exterior.
A la salida el retén de seguridad nos daba la
contraseña, que consistía en una palabra clave para
poder ingresar nuevamente, ésto era muy estricto.
Conformábamos un grupo aproximado de 15 personas,
algunos con armamento, pistola o ametralladora Alcón. El
trayecto hacia la parrilla lo realizamos guiándonos con
una pequeña linterna, teníamos que pasar por un puesto
de control del Ejército, me aconsejaron ir hablando
permanentemente pues era como un salvoconducto, ya que
escuchar el idioma castellano daba tranquilidad a los
que controlaban. Nos iluminaron con un potente
reflector, apagándolo al identificarnos, así pude
comprender el por qué de la vestimenta, el de ir en
grupo y siempre conversando.
Algunos de mis compañeros se quedaron en un bar donde
había un billar, para jugar alguna ficha o tomar alguna
bebida; según me contaron, varios eran asiduos
concurrentes, al igual que al otro lugar de
divertimiento llamado El Grillo, sitio muy especial con
chicas... muy trabajadoras...
Los que quedamos cenamos el inamovible menú diario,
regresando luego al Gimnasio. Antes de acostarme, aunque
muy cansado, escribo lo sucedido durante este largo
día...
19 Y 20-MAY: DIAS MUY TRANQUILOS Y SIN ACTIVIDAD
AEREA
Estos dos días transcurrieron sin actividad, lo que
ayudó a enriquecer la camaradería entre los compañeros.
Las inclemencias del tiempo no permitían operación aérea
alguna, se desarrollaban actividades recreativas,
lectura, escritura, juegos de cartas o bien
reacondicionamiento o construcción de refugios para
combatir el frío y la humedad reinantes; en cada carpa
existía una o más radios que nos mantenían al tanto de
los acontecimientos en general de esta guerra.
También en las Islas el tiempo era malo, pero la calma
que se generaba no era aprovechada para intensificar la
búsqueda de una salida diplomática, nadie quería dar un
paso al costado. Según mis propias conclusiones, se
avecinarán días muy difíciles donde la guerra se
intensificará...
21-MAY: DURO GOLPE A LA FLOTA BRITANICA, ALTO
COSTO...
Me despertó un camarada con un fuerte sacudón, eran
las 04:30 Hs., rápidamente me incorporé y me vestí
(chaleco y pantalón de abrigo, buzo azulado y la campera
de mecánico, dos pares de medias comunes y sobre éstas
un par de lana, por último los borseguíes. En verdad
resulta muy incómodo caminar con tanta ropa, pero es la
única manera de protegerse del frío).
Luego fuí a los lavatorios: allí comprendí lo que Tomás
me había explicado, se formaban colas tras cada pileta
para lavarnos la cara y peinarnos, se perdía mucho
tiempo. Finalizada esta odisea nos dirigimos al micro
que nos trasladaría a desayunar, este trayecto era muy
peligroso, la velocidad era prácticamente "a paso de
hombre" pues el oscurecimiento era total y sólo estaba
permitido circular con las luces de posición encendidas
(esta orden se cumplimentaba estrictamente, ya que el
camino era bordeando la bahía y desde que se descubrió
el helicóptero inglés, al igual que las embarcaciones de
goma, se temía que algún comando atacara). Sentí algo de
temor.
Una vez arribados a la Parrilla, nos sirvieron el
desayuno consistente en una taza de mate cocido y unas
masitas criollitas con manteca y dulce, teníamos que
desayunar rápidamente pues debíamos estar en la Base a
las 05:45 Hs. En el trayecto fuimos pasando por varios
puestos de vigilancia, luego de identificarnos nos
permitían seguir hasta el próximo.
Al llegar a la Base los primeros en bajar fueron los
armeros y mecánicos que correspondían a la cabecera de
la pista identificada como 25, luego fuimos al otro
extremo, a la denominada 07, y por último a la
plataforma de vuelo donde bajamos el resto. Este micro
regresaba al Gimnasio para trasladar al segundo
contingente.
A los costados de la plataforma existían dos grandes
carpas, una era la que cumplía la función de depósito de
repuestos y herramientas y era el refugio del personal
de mantenimiento que atendía los aviones de plataforma;
la otra era de los armeros, su refugio y donde tenían
sus maletas de prueba con las que testeaban los
circuitos de armamento de las aeronaves, además armaban
allí las espoletas para las bombas, ellos tenían una
camioneta para trasladarse con sus herramientas y
materiales a los lugares donde se encontraban los
aviones.
Me dirigí a la Sala de Situación, ya se encontraban el
Mayor y el 1er.Teniente, me comunicaron que este día
seguramente tendríamos mucha actividad, ya que las
informaciones que llegaban desde las Islas destacaban
que se veía gran concentración de barcos ingleses y
aparentemente tratarían de desembarcar tropas.
Comenzamos con las tareas de coordinación entre las
cabeceras 25 y 07 y la plataforma, los aviones
prácticamente ya estaban listos, sólo faltaba confirmar
con qué tipo de armamento serían configurados.
Eran las 07:00 Hs., llegó el Vcom. Llabresse y los
Suboficiales de A-4C, ellos ya tenían la orden de
alistar sus aviones, estaba prevista una salida para las
10:00 Hs.
Llamé a Operaciones, me atendió el Vcom. Quiroga que me
dijo que debíamos configurar dos Escuadrillas de aviones
con 2 bombas BRP de 250 Kgs. con espoleta de cola
frenada, capa eléctrica en las Estaciones 3 y 5, los
chassis cañones completos con 250 proyectiles trazantes,
perforantes y explosivos y tres tanques suplementarios
de 1300 Lts. cada uno en las Estaciones 2, 4 y 6. Las
aeronaves debían estar listas para las 08:30 Hs.
Es indescriptible la excitación y ansiedad que desató en
mí esta orden. El Mayor Rodeyro y el 1er.Ten. Posadas se
dirigieron individualmente a cada cabecera, yo me puse
en contacto con sus Encargados -Suboficial Mayor Alvarez
de la 25 y Suboficial Auxiliar Pizarro de la 07- que
comenzaron las coordinaciones necesarias para
cumplimentar lo ordenado.
Presurosamente se dirigieron los armeros a configurar
los aviones, la gente de apoyo terrestre que estaba
desplazada en la plataforma marchó con un tractor Harlan
a cada una de las cabeceras, llevando los tubos de aire
comprimido para la puesta en marcha de los aviones. Los
especialistas se abocaron a realizar todas las
inspecciones previas al vuelo. Yo me puse en contacto
con la planta de combustible para que enviara a cada
cabecera una abastecedora para cargar las aeronaves.
Comenzaba a amanecer, el tiempo estaba frío y neblinoso,
pero según el Servicio Meteorológico, iría mejorando
paulatinamente. En la Isla estaba perfectamente operable
para la actividad aérea.
A las 08:30 Hs. empezaron a llamar los Encargados de las
cabeceras informando los primeros aviones listos. A las
09:15 Hs. ya estaban todos alistados. Cuando lo informé
a Operaciones me dieron una orden fragmentaria (mensaje
sintético con tipo y cantidad de aviones y armamento,
tipo de misión a realizar. Ejemplo: intercepción o
bombardeo, etc.) de la FAS: los aviones debían decolar a
las 09:50 Hs.
Rápidamente se lo informé al Mayor Rodeyro que me ordenó
ir a la Sala de Pilotos para actualizar el estado de los
aviones. Me recibieron el Mayor Sapolski y el Capitán
Dimeglio quienes se encontraban vestidos con los trajes
antiexposición que son de goma o neopreme de color
naranja, los tenían colocados todo el día a pesar de
resultarles incómodos, pero debían acostumbrarse pues si
por alguna razón tenían que eyectarse, estos trajes les
permitirían estar por lo menos 30 minutos en el agua sin
morir congelados (sin ellos el tiempo de sobrevida era 3
minutos). Los otros pilotos estaban sentados alrededor
de una larga mesa en la cual se encontraba una maqueta
de las Islas Malvinas donde se podían observar varias
indicaciones y marcaciones hechas por la gente de
Operaciones mostrando donde se encontraban distribuídas
las fuerzas de defensa. A un costado estaba el pizarrón
donde yo debía actualizar la situación de los aviones y
los pilotos colaboraron conmigo. Me dieron la formación
de las Escuadrillas y me despedí deseándoles mucha
suerte.
Pasé esta información en forma urgente a Operaciones, y
me confirmaron que ya salían los pilotos hacia los
aviones, por la HT alerté a las cabeceras, eran las
09:40 Hs.
Comencé a escuchar el ruido de los motores puestos en
marcha, que se acentuaba al colocar la post-combustión
al máximo para devorar metro a metro los 2400 de
extensión de la pista, el avión se arrastraba al
costarle mucho levantar vuelo ya que por su
configuración estaba al límite del peso para la longitud
de la pista.
A un costado de la pista estaban los armeros, mecánicos,
especialistas y soldados saludando fervorosamente a los
pilotos, con emoción y exclamaciones de aliento al grito
de ¡Viva la Patria!
Así partieron los aviones. De la primera Escuadrilla
solamente salieron dos, el tercero no pudo hacerlo por
falla en la puesta en marcha. De la segunda Escuadrilla
partieron los tres. Este es el detalle:
1ra.Escuadrilla 2da.Escuadrilla
C-404 Cap. Dimeglio C-412 Cap. Díaz
C-407 Ten. Castillo C-415 Ten. Aguirre Faguet
C-434 Cap. Dellepiane
Estos datos los transmití a Operaciones.
Ya no se escuchaban los ruidos ensordecedores del tronar
de los motores ni los gritos de despedida: los ruidos se
transformaron en un tenso silencio de espera y los
gritos en plegarias a Dios. Aunque sabíamos que
tardarían en regresar por lo menos dos horas, la
angustia crecía.
Llegaron a la Sala de Situación el Mayor y el
1er.Teniente, comentaron que todo había salido bien con
excepción del avión que había quedado en tierra al que
tanto motoristas como electricistas estaban tratando de
solucionarle las novedades. Se trasladaron a la Torre de
Control de Vuelo para esperar noticias de las
Escuadrillas. A su vez yo esperaba ansioso su llamado.
Transcurrieron casi 95 minutos cuando llamó el Mayor
Rodeyro con voz emocionada diciendo que la primera
Escuadrilla ya regresaba. A los pocos minutos volvió a
llamar para avisar que también tenían contacto con la
segunda Escuadrilla y que ya volvían. No aguanté más y
le pedí autorización para ir a esperarlos a la
plataforma de vuelo.
Al correr la voz de estar próxima la llegada de los
aviones, todas las miradas se dirigieron al fondo de la
cabecera 25 para observar que a gran altura se podía
divisar una... dos... un poco más lejos la tercera... la
cuarta... y una quinta luz muy pequeña, estas luces eran
las del tren de nariz, que por directivas de seguridad,
toda vez que una avión se aproximase para su aterrizaje,
tenía que encenderla (ésta era una señal para saber si
el avión era nuestro o del enemigo), la orden se tenía
que cumplir tanto en el continente como en las Islas.
Gracias a Dios ya estaban de regreso, se acercaban a
gran velocidad, ya tocaba la pista el primero dejando un
humo blanco , lanzó el paracaídas de frenado, al perder
velocidad bajó la nariz, soltó el paracaídas y se
dirigió a la plataforma de vuelo, uno a uno aterrizaron
de idéntica manera. Acomodaron sus aviones en forma
paralela, detuvieron los motores y se silenció el
tremendo rugir de los mismos, pero todos los que nos
encontrábamos a su alrededor estallamos en gritos de
alegría al ver el pulgar en alto de los pilotos. Uno a
uno fueron abriendo la cúpula de la cabina, queríamos
abrazarlos, darles nuestro afecto, con gran emoción
abracé al Cap. Dimeglio "Joker" y me dijo: "Le dimos,
hermano..."
Se dirigieron a la Sala de Pilotos rodeados de sus
compañeros a festejar los momentos vividos.
El personal de mecánicos, armeros y especialistas se
dedicaron con gran entusiasmo a recuperar estos aviones,
pues varios tenían novedades significativas:
C-434: Impacto en cono entrada de aire al motor, además
tuvo problemas en lanzamiento de bombas.
C-412: Rotura de antena VHF por impacto de un proyectil,
también tuvo problemas con el lanzamiento de bombas.
C-404: Traba de cañón izquierdo, al desengancharse un
eslabón de la banda de los cartuchos.
El resto de los aviones sin novedad. Los problemas de
armamento realmente nos tomaron de sorpresa, porque si
algo se verificaba una y mil veces, era justamente ese
sistema. Se realizaron todas las comprobaciones
pertinentes y los aviones quedaron en servicio
nuevamente, salvo el C-434 que llevaría un poco más de
tiempo pues tenía que reparársele su estructura.
El Mayor Rodeyro dió la orden de suspender el almuerzo
porque se debían alistar los aviones para una próxima
misión, sólo comeríamos unos sandwiches cuyo encargado
de obtenerlos era el S.P. (R) Llanos. Este Suboficial, a
pesar de ser retirado, al declararse la guerra se
presentó espontáneamente y pidió ser desplegado con el
personal de mantenimiento; nos atendía a todos como si
fuésemos sus hijos, si alguien no podía abandonar su
puesto, él traía la comida; muchas veces discutió con
Suboficiales más antiguos e inclusive con Oficiales,
para que nos dieran lo que nos faltaba. Así se hizo
querer por todos nosotros, cariñosamente lo apodamos
"Tío", llamándolo confianzudamente "Tío Llanos".
Eran las 13:00 Hs. cuando llamé a Operaciones, y me
indicaron mantenernos atentos ya que seguramente
saldrían otras dos Escuadrillas, la configuración era
idéntica a las anterior; desde las cabeceras me pasaron
los aviones listos:
Cabecera 25: C-421, C-412, C-415.
Cabecera 07: C-404, C-403, C-407.
Estos datos se los transmití a Operaciones, luego fuí a
la Sala de Pilotos, actualicé la pizarra, tomé nota de
quiénes integraban las Escuadrillas, y mientras observé
a los pilotos verificar las rutas de navegación,
trayectos óptimos, rumbos iniciales y finales,
corredores de entrada y salida. Me retiré
silenciosamente pues ellos necesitaban mucha
tranquilidad.
Me puse en contacto nuevamente con Operaciones dándoles
la formación de las Escuadrillas:
La primera: C-404 My. Piuma, C-403 Cap. Donadille y
C-407 1er.Ten. Senn.
La segunda: C-421 Ten. Román , C-412 My. Puga , C-415
1er.Ten. Callejos.
A las 13:40 Hs. me avisaron de Operaciones que había
llegado la orden fragmentaria de salida de dos
Escuadrillas a las 14:00 Hs.; urgentemente retransmití a
las cabeceras esta orden, ellos ya estaban alertados
pues el Mayor y el 1er.Ten. se habían adelantado. Se
volvió a repetir la misma escena vivida con la partida
de las Escuadrillas de la mañana, la primera salió a las
14:00 Hs., la segunda a las 14:05 Hs.
Quedamos a la espera del regreso, aprovechamos esos
minutos para alimentarnos, reunirnos y comentar los
acontecimientos o bien compartir algún juego o rueda de
mate. El Mayor se dirigió a la Torre de Control y el
1er. Teniente aprovechó para verificar y controlar la
reparación del C-434.
A las 15:50 Hs., calculando que ya estaría próximo el
arribo, fuí a la plataforma a reunirme con mis
compañeros que esperaban ansiosos la llegada de los
aviones; a las 15:55 Hs. se podían observar las luces de
los trenes de aterrizaje de la primera Escuadrilla, uno
a uno fueron aterrizando y se dirigieron a la
plataforma, la alegría volvía a estar presente, los
aviones recién llegados no tenían carga externa, ni
bombas ni tanques; se podía ver que los parabrisas del
C-412 y C-415 se encontraban fisurados por las esquirlas
de proyectiles enemigos, pero como eran blindados, los
pilotos no sufrieron daño alguno. De todas formas esta
novedad dejó fuera de servicio a las aeronaves
afectadas. El ataque fue a un blanco naval inglés.
Quedamos esperando a la segunda Escuadrilla, todo el
personal con sus miradas dirigidas hacia el Atlántico,
buscando los puntos luminosos, esperanzados. Pasaron más
de 15 minutos sin
novedades, pensamos que podían venir demorados, nos
angustiaba que el tiempo seguía transcurriendo
implacablemente y la autonomía de los aviones era
solamente de dos horas quince minutos.
Finalmente se los dió por desaparecidos, quedamos
tristes y con desazón, se apagó la alegría ocasionada
con la llegada de las anteriores Escuadrillas.
Pensábamos en la suerte corrida por nuestros camaradas,
rogábamos a Dios que hubieran podido eyectarse y salvar
sus vidas, en los rostros de mis compañeros ví amargura
y tristeza.
Fuí a la Sala de Situación para tratar de enterarme lo
que había sucedido a esta Escuadrilla; a las 15:45 Hs.
el Comodoro Maistegui nos informó que había sido
derribada por los Sea Harrier lanzando sus poderosos
misiles AIM-91 Sidewinder. Se desconocía la suerte
corrida por nuestros pilotos.
Con mucha pena me dediqué a confeccionar el Mensaje
diario y Parte de Guerra, el que resultó bastante
extenso por la actividad desarrollada.
Al escribir que el C-403, C-404 y C-407 no regresaron de
la misión, dándose por desaparecidos en combate y
desconociéndose la suerte corrida por los pilotos, sentí
un bajón muy grande, me imaginaba el momento en que
nuestra Unidad de origen recibiera este Mensaje, la
tristeza que produciría a pesar de que también les
confirmaba que la aviación argentina había causado
graves daños a la flota inglesa (el destructor Antrim
seriamente averiado y una fragata hundida, esta última
fue atacada durante la mañana por la Escuadrilla formada
por el Cap. Dimeglio y el Ten. Castillo y luego los A4-Q
de la Armada terminaron con ella).
Estaba oscureciendo cuando llegó el C-419 que se
trasladaba a Río Grande procedente de la VI Brigada
Aérea, pernoctando en esta Base.
A las 19:00 Hs. llegó el Mayor Rodeyro quien nos dió una
noticia nada grata, ya que el II Escuadrón Aeromóvil de
Río Grande también había sufrido la pérdida de dos
aviones, tampoco se sabía la suerte corrida por sus
pilotos, era el C-409 (Capitán Luna) y el C-428 (Ten.
Bernarh).
Esto terminó de golpear nuestro ánimo, aunque nos dieron
otra buena noticia: los aviones A-4C y A-4B habían
averiado las fragatas Argonaut y Brilliant, estas
informaciones eran transmitidas por el personal de
Inteligencia destacado como observadores en las Islas.
Una vez transmitidos los mensajes, me trasladé al
Gimnasio en la camioneta del Escuadrón Aéreo, gracias a
Dios no iba ningún piloto pues no habría sabido qué
decirle. Al ingresar al Gimnasio pude percibir los
ánimos bastantes caídos y afectados por la pérdida
sufrida por nuestro Escuadrón, y eso que no sabían lo de
Río Grande; no fuí a cenar, sólo quería escribir un poco
y acostarme cuanto antes, que este día termine pronto.
22-MAY: ¡QUE FORMA DE DESPERTARNOS!...
Me desperté sobresaltado con el tableteo de
ametralladoras y detonaciones de otro tipo de armas. El
ambiente dentro del Gimnasio era de alta tensión, aquel
que poseía armamento se aferró al mismo y a la vez
tratábamos de vestirnos rápidamente. Transcurridos los
minutos estas detonaciones fueron apagándose, nos
recostamos vestidos sobre nuestros catres, todavía era
muy temprano pero nadie pudo conciliar el sueño,
estábamos con los nervios en tensión.
Más tarde fuimos a desayunar a la parrilla y allí nos
enteramos que había sido una falsa alarma: los puestos
de guardia que vigilan la bahía habían divisado en las
aguas una embarcación que se desplazaba muy lentamente y
pensaron que se trataba de algún comando inglés. Por la
escasa luz (sólo la de la luna) se confundieron y
comenzaron a disparar; al tirar un puesto, los otros
también lo hicieron, hasta que al fin verificaron que
era un bote de algún pescador del pueblito que lo había
dejado mal amarrado, pero a nosotros flor de susto que
nos dió...!
Llegamos a la Base a las 06:30 Hs., los mecánicos y
armeros comenzaron a alistar aviones, la temperatura era
insoportable -entre 10/12 grados bajo cero-, la
superficie del suelo estaba cubierta por una capa helada
como de 2 centímetros de espesor, sentí compasión por
mis compañeros que tenían que desarrollar sus tareas a
la intemperie mientras yo estaba en una oficina, aunque
muchas veces también me tocaba andar al aire libre.
Si bien el piloto es quien finalmente ataca al enemigo y
logra el éxito, ello sólo es posible gracias a todos los
camaradas que ponen su granito de arena para lograr que
los aviones estén listos en tiempo y forma, trabajando
con mucho sufrimiento y angustia, muchas veces sin
descansar y soportando las inclemencias del tiempo, pero
hasta el momento ellos no eran mencionados por la prensa
nacional ni internacional, sólo se expresaba la
admiración mundial hacia nuestros intrépidos pilotos.
Existe además un grave problema: a raíz de las misiones
aéreas realizadas nos hemos quedado sin tanques
suplementarios de combustible, ya está coordinado con la
Unidad y con el Comando de Material, la obtención de los
mismos en el Exterior.
Se ordenó que el avión C-419 quedara en San Julián para
aumentar la dotación. El Departamento Operaciones
informó que la metereología era adversa, no
vislumbrándose mejora, y por esta razón, además de la
falta de tanques, no se previeron misiones para nuestro
Sistema de Armas.
A las 10:00 Hs. llegaron desde Tandil cuatro aviones
más, dos para seguir a Río Grande y los otros dos en
reemplazo de los que teníamos con fisura de parabrisas
que serían remitidos a la VI Brigada Aérea para su
reparación.
Los mecánicos y especialistas se dedicaron a
inspeccionar y verificar los aviones dejándolos en
condiciones para próximas misiones.
Por la tarde nos comunicaron que los pilotos de la
primera Escuadrilla que dábamos por desaparecidos ayer,
gracias a Dios se habían eyectado y estaban con vida en
las Islas Malvinas, ellos son: Capitán Donadille, Mayor
Piuma y 1er.Teniente Senn.
Se nos ordenó a un grupo permanecer en la Base para
recibir los tan ansiados tanques suplementarios, a cargo
estaba el 1er.Ten. Posadas. Los tanques arribaron en un
Boeing, vía Perú, aunque fueron adquiridos a Israel.
A través de las noticias radiales supimos que en las
Islas Malvinas seguía el desembarco de las fuerzas
británicas, además una patrulla de aviones Harrier había
atacado al guardacostas argentino GC-82 Río Iguazú,
provocándole graves daños y falleciendo un tripulante.
En dicho ataque fue averiado un Harrier y otro fue
derribado por la artillería argentina.
23-MAY: OTRO HEROE MAS...
Como los días anteriores llegamos a la Base muy
temprano. Los especialistas y mecánicos alistaban los
aviones a la espera de una orden fragmentaria.
A las 10:30 Hs. arribaron desde Tandil los aviones C-430
y C-411, este último cuando aterrizaba se salió de pista
al bloquearse una rueda del tren de aterrizaje,
enterrándose en el suelo barroso del borde; rápidamente
los mecánicos se abocaron a la tarea de intentar sacarlo
de esa posición tan incómoda, pero el avión poco a poco
se enterraba más y más, se tuvo que cavar y colocar
maderas y chapas para moverlo, tirando con un tractor.
Este avión tenía un aspecto muy diferente a los otros
pues se encontraba en Inspección Ciclo Mayor cuando se
declaró la guerra, el personal del Area de Material Río
IV había trabajado H-24 para terminarlo cuanto antes,
pero no pudieron pintarlo con el color y camuflaje que
correspondía y salió con antióxido verde, lo bautizamos
"la cotorra".
A las 10:30 Hs. llegó del Dto. Operaciones un
requerimiento por el cual se debían alistar dos
Escuadrillas de tres aviones cada una. A las 10:45 Hs.
fueron pasados como listos ya que estaban preparados
desde temprano. La configuración era como la de días
anteriores: 2 bombas de 250 Kgs. con cola frenada y
espoleta MU de cola, cañones y por supuesto con 3
tanques de 1.300 Lts. cada avión.
Rápidamente pasé la lista a Operaciones y fuí a la Sala
de Pilotos a actualizar la pizarra. El tiempo estaba
variable, muy frío y húmedo, con perspectivas de
desmejorar paulatinamente.
A las 12:00 Hs. me confirmaron que partiría la primera
Escuadrilla a las 12:30 Hs. y la segunda a las 12:45 Hs.,
se lo comuniqué a las cabeceras que se encontraban a
cargo del S.M. Alvarez (la 25) y del S.Aux. Pizarro (la
07), operativas al 100% a pesar de las inclemencias del
tiempo y de la dificultad de desarrollar las tareas en
estas condiciones.
A las 12:25 Hs. los pilotos se dirigieron a los aviones.
La primera Escuadrilla estaba formada por: C-421 Cap.
Dimeglio, C-420 Ten. Aguirre Faguet, C-434 1er.Ten.
Roman, los mismos pilotos que el 1º de Mayo habían
atacado a la flota inglesa, ¿tendrían la misma
suerte?... Decoló a la hora prevista.
La segunda Escuadrilla no pudo partir al surgir
inconvenientes técnicos en dos aviones, no se logró
poner en marcha a uno de ellos y el otro tuvo pérdida de
combustible por el tanque suplementario ventral al
realizarse la prueba de presurización, no autorizándose
a decolar al restante.
A pesar de la comprobación previa del estado en servicio
de los aviones, ocurren imprevistos, como en este caso
que por las bajas temperaturas se vió afectada la puesta
en marcha de los motores.
El personal de mantenimiento se dedicó presurosamente a
levantar estas novedades mientras la primera Escuadrilla
se dirigía a las Islas Malvinas; todos rogábamos por su
suerte, la espera fue muy amarga, el tiempo no pasaba
más, a nuestra mente volvían los recuerdos del pasado
21, hacíamos miles de conjeturas.
Eran las 14:05 Hs. cuando llamó el operador de la Torre
de Vuelo diciendo con gran emoción que tenía contacto
con los pilotos, gracias a Dios regresaban los tres; el
operador se alegraba o sufría con antelación a nosotros,
pues era el primero en tomar contacto con los pilotos y
saber si todos volvían o si algún camarada quedaba para
siempre en el campo de batalla.
Avisé a las cabeceras, previa autorización de
Operaciones, y fuí hacia la plataforma de vuelo para
recibir a los pilotos, eran las 14:25 Hs. y pudimos
divisar en el cielo semi-cubierto las tres luces que
indicaban "aquí estamos...". Saltábamos de alegría, nos
abrazábamos, ¡Qué alegría, por Dios!. Esto borraba lo
sucedido el 21, aterrizaron y fueron recibidos por todo
el personal con la emoción antes expresada, los pilotos
contaban la experiencia vivida, habían ingresado a la
Bahía San Carlos donde había un infierno de misiles a
las vez que les alertaban sobre una intensa actividad de
aviones Harrier, que los obligó a regresar.
Se comprobó que uno de los aviones llegó con una bomba
armada, se había cortado el alambre que servía de seguro
permitiendo el armado de la espoleta; el Inspector de
armamento, S.Aux. Quiroga y el C.P. Díaz comenzaron con
el desarmado de la espoleta, todo el personal se retiró
a ponerse a cubierto ya que era muy peligroso, se corría
el riesgo de que explotara y si sucedía así volábamos
todos, agravándose con la cercanía de los otros aviones
ya que el depósito de bombas se encontraba al costado de
la plataforma. La desactivaron con gran profesionalismo
y el silencio se quebró con nuestros gritos de alegría.
Poco duró esta algarabía al enterarnos, por el relato de
nuestros pilotos, que una Escuadrilla Dagger de Río
Grande había sido atacada por una PAC (Patrulla Aérea de
Combate) inglesa resultando derribado el C-437 por un
misil Sidewinder lanzado por un Sea Harrier. Su piloto,
el Ten. Volponi, no logró eyectarse y el avión se
estrelló contra el suelo de Malvinas, quedando allí otro
de nuestros héroes. El Ten. Volponi era hijo de un
recordado corredor de Tres Arroyos que competía en la
época de las antiguas cupecitas de T.C.
A las 16:00 Hs. llegaron cuatro aviones desde Tandil: el
C-414 y el C-417 que se debían preparar rápidamente para
partir hacia Río Grande y el C-410 y C-416 que quedarían
aquí en San Julián.
Mañana los pilotos trasladarán los aviones C-412 y C-415
que tienen sus parabrisas dañados por esquirlas de
proyectiles ingleses; esto habla a las claras del
peligro corrido por ellos y el milagro de haberse
salvado.
A las 18:00 Hs. llegó un Hércules C-130 con su bodega
repleta: traía siete tanques de 1300 Lts. suplementarios
con sus respectivos porta tanques (éstos se esperaban
ansiosamente pues eran imprescindibles para poder
cumplir las misiones ordenadas, los aviones casi siempre
regresaban sin ellos ya que eran eyectados para
facilitar la fuga o evasión durante los ataques o
intercepción. Al eyectar los tanques, el avión gana el
perfil aeronáutico y así puede desarrollar mayor
maniobrabilidad y velocidad).
Los aviones C-432 y C-411 quedaron listos. Al primero,
cuya puesta en marcha había fallado, se le reparó el
motor pero debía realizársele un vuelo de prueba y al
segundo (la "cotorra") se le reparó el sistema de freno
que debía ser chequeado y también efectuársele un vuelo
de prueba para verificar el perfecto funcionamiento del
tren de aterrizaje. Estos vuelos de prueba se llevarían
a cabo si el tiempo lo permitía.
Confeccionar el Mensaje de estado diario del material
aéreo y el Parte de Guerra fue hoy una ardua tarea,
terminé bastante tarde.
Al regresar al Gimnasio noté que el ánimo del resto del
personal, al igual que el mío, no era de lo mejor pues
nos entristecía la noticia de la muerte del Teniente
Volponi que era muy querido. Algo para destacar es la
masificación de los sentimientos y la excelente relación
que tenemos, compartimos todo, tanto lo material como lo
emocional, nunca creí posible lograr esta unidad en un
grupo tan grande.
Luego de cenar escribí una carta a mi familia
contándoles un poco lo que vivimos aquí, les dije que
sentíamos que estábamos triunfando, que ganaríamos y
sobre todo que no los defraudaríamos...
24-MAY: QUE PASO CON LA SEGUNDA ESCUADRILLA
Al igual que los demás días nos levantamos y fuimos a la
Base; al llegar notamos actividad sobre los aviones,
tanto en las cabeceras como en la plataforma: estaban
cambiando de color las franjas pintadas en los planos,
anteriormente eran amarillas, pero ya los ingleses
habían pintado franjas de idéntico color en los Sea
Harrier. Mediante estas franjas las tropas terrestres de
Malvinas podían reconocer los aviones propios, pero
fueron efectivas hasta que los enemigos las copiaron. La
orden era pintarlas color verde. El 1er.Teniente Posadas
con un grupo de camaradas trabajaron toda la noche, ya
estaban acostumbrados a no dormir, no era ni sería la
primera vez.
A las 07:30 Hs. nos ordenaron alistar los aviones con
similar configuración a los días anteriores, los pasé
"listos" a las 08:00 Hs., pero de Operaciones me
informaron que debíamos cambiar las espoletas por la "Mu
de Cola" urgentemente ya que seguramente saldría una
Escuadrilla.
Los armeros, con la ayuda de los mecánicos y
especialistas, realizaron la tarea en tiempo récord,
pero para sorpresa de todos nos ordenaron volver a la
configuración anterior, con espoletas Kappa III, era de
no creer, ¡Pobres muchachos! pensarían lo peor de
nosotros, pero no era nuestra culpa sino de los que
planificaban las misiones, ¡Por Dios! ¡Cuándo se
pondrían de acuerdo...!
A las 09:30 Hs. nos confirmaron que saldrían dos
Escuadrillas: una a las 10:15 Hs. y la otra a las 10:30
Hs. Pasé los aviones listos al Departamento Operaciones
y luego me dirigí a la Sala de Pilotos a actualizar la
pizarra. Las Escuadrillas quedaron formadas de la
siguiente manera:
Cabecera 25 C-419 Ten. Castillo, C-430 Cap. Díaz,
C-410 My. Puga
Cabecera 07 C-420 1er.Ten. Musso, C-421 1er.Ten.
Callejo,
C-434 Cap. Dellepiane
Los pilotos llegaron a los aviones a las 10:05 Hs., la
primera Escuadrilla que debía decolar a las 10:15 Hs.,
por demora en la puesta en marcha de uno de sus aviones,
no partió de acuerdo a lo previsto, saliendo la segunda
Escuadrilla primero a las 10:30 Hs. y la otra a las
10:35 Hs.
Los despedimos con gran algarabía, el ensordecedor ruido
de los motores tapaba nuestros gritos; se efectuó el
decolaje con el peso máximo admitido para la operación
de estas aeronaves, era impresionante, parecía que nunca
levantarían vuelo, debían aplicar la post combustión
(máximo régimen de potencia del motor) para poder
despegar, la aplicación de la PC tenía que ser muy
medida pues el consumo de combustible es de
aproximadamente 200 Lts. de JP1 por minuto y el decolaje
toma aproximadamente 2 minutos, restándole esos litros
de combustible tan apreciados.
Mientras aguardábamos el regreso, nos reunimos en las
carpas para jugar a las cartas o bien tomar algo
caliente, otros formaron una rueda de conversaciones
intercambiando opiniones sobre esta guerra. Pero se
debía seguir con la recuperación de aeronaves, así es
que se alistaron, y aprovechando el buen tiempo
existente, a las 11:00 Hs. decolaron el C-411 y el C-432
para realizar los vuelos de prueba. Regresaron a las
11:30 Hs. sin novedad, quedando en servicio; los
mecánicos les colocaron los tanques suplementarios y ya
estaban preparados por si eran necesarios para otra
misión.
Así transcurrió el tiempo de espera, mis compañeros
elevaban sus miradas al cielo en busca de las luces de
los aviones, yo los veía a través de la ventana e
imaginaba que sus charlas girarían alrededor de la
suerte de las Escuadrillas.
Eran las 13:10 Hs. cuando vimos en el cielo los tres
puntitos luminosos que parecían decirnos "aquí estamos,
regresamos...". Los tres aterrizaron sin novedad, en la
plataforma fueron recibidos con alegría, se podía
apreciar que el avión C-434 tenía fisurado su parabrisas
por impacto de esquirla o proyectil enemigo, el C-420
tenía un impacto en uno de los tanques suplementarios y
el otro avión, el C-421, regresó con una bomba que por
alguna razón no fue despedida, gracias a Dios esta vez
no se armó su espoleta, el seguro de alambre estaba
intacto.
Esta Escuadrilla atacó a la flota inglesa, al penetrar
en el estrecho San Carlos fueron recibidos por un
intenso ataque de artillería antiaérea y misiles, pero
igualmente arremetieron contra una Fragata tipo 21,
averiándola. También nos dijeron que la segunda
Escuadrilla había sido interceptada por los Sea Harrier,
desconociendo su situación. Sentimos gran incertidumbre
por la suerte corrida por ellos, pasaban los minutos y
no se tenía novedades, parecía la misma película del
pasado 21. No regresaron, dándose por desaparecidos en
combate los aviones C-410, C-419 y C-430 y los pilotos
My. Puga, Cap. Díaz y Ten. Castillo. Rogábamos a Dios
que los pilotos se hubiesen eyectado y se encontrasen
con vida.
Nos invadía la desazón y tristeza por estas pérdidas. Al
realizar los Mensajes y Parte de Guerra me parecía que
estaba repitiendo lo mismo que el día 21, todo era un
calco, con la diferencia de las matrículas y apellidos
de los pilotos.
El estado anímico de un grupo se puede apreciar en
ciertas actitudes, una de ellas es la falta de apetito,
hoy casi nadie fue a cenar...
|
|
|
|
Copyright 2007 -
Grapic.com.ar
- Todos los derechos reservados |
|
|
|
|