|
Miércoles 12 de mayo
Orden Fragmentaria 1180. Cuatro A-4B, indicativo ORO.
Tripulación: capitán Antonio Zelaya (C-225);
teniente Juan Arrarás (C-244); primer teniente
Fausto Gavazzi (C-248); y alférez Guillermo
Dellepiane (C-239). Despegaron de Río
Gallegos, a las 12:30, se dirigieron al punto de
reabastecimiento y, una vez finalizada dicha tarea,
comenzaron su aproximación a Malvinas, en vuelo rasante.
Dado que iban cumpliendo la operación con retraso,
debido a que el sistema de navegación omega del guía
estaba fuera de servicio, llegaron al mismo punto que la
escuadrilla anterior, a las 13:54, con dos minutos de
atraso. Desde allí, se internaron en las islas, cruzaron
el estreho, lateral Darwin (estaban algo desplazados
hacia el norte).
La visibilidad no era buena y los parabrisas tenían sal.
Iniciaron la corrida final de tiro desde la costa hacia
el mar; ubicados los buques (de reojo divisaron
Puerto Argentino), con una separación de entre cien
y doscientos metros y a 40° respecto del eje
longitudinal de los mismos, el 1, 2 y 3 hacia la HMS
Glasgow y el N° 4 a la HMS Brilliant.
La puntería, en vuelo rasante, la efectuaron sin uso
de la mira y recibieron el fuego de las armas de tubo
(no vieron Sea Wolf). Los cuatro aviones lanzaron sus
bombas, con el siguiente resultado:
N° 1 capitán Zelaya: muy a popa, largo.
N° 2 teniente Arrarás: corto.
N° 3 primer teniente gavazzi: impactó. Su bomba entró
en la HMS Glasgow, apenas por encima de la línea de
flotación y luego de recorrer su interior, salió por la
otra banda, para explotar en el mar.
N° 4 alférez Dellepiane: sobre la HMS Brilliant. Corto,
la bomba rebotó en el mar, barrió la cubierta de la
fragata y cayó al otro lado, sin explotar. La HMS
Brilliant sufrió daños menores.
De acuerdo al relato del amirante Woodward, la bomba del
primer teniente Gavazzi impactó a un metro por encima de
la línea de flotación, por el lado de estribor y salió,
sin explotar, por la otra banda sin herir a nadie.
Por ambos agujeros entraban toneladas de agua; en su
recorrido, la bomba había dejado fuera de servicio ambas
turbinas de crucero, por lo cual, el buque se movía
pesadamente. También se había dañado el sistema de
combustible para los motores diesel y el generador que
aún quedaba en servicio (uno estaba dañado), con los
consiguientes problemas de energía eléctrica.
A raíz de este ataque, el destructor tipo 42 HMS Glasgow
debió ser retirado para reparaciones, del teatro de
operaciones durante todo el conflicto, pues el agujero
provocado en su línea de flotación, de alrededor de un
metro de diámetro, hacía agua cada vez que el buque
rolaba.
Luego del ataque, quedaron separados por seccion
|