|
A 25 años del desembarco
ingles que defino la guerra de Malvinas
Las
tropas británicas entraron por el estrecho de San
Carlos, en la madrugada del 21 de mayo de 1982. Así
quedó allanado el camino a Puerto Argentino
El sangriento combate para ambos bandos que allí se
desencadenó produjo el 80% de las bajas de la Fuerza
Aérea Argentina y de la Royal Navy.
Los británicos querían afianzar la cabecera de playa,
pensaron que estaban libres de amenazas, y no evaluaron
que iban a ser sorprendidos por el lanzamiento aéreo de
misiles.
La idea era llegar por tierra a Puerto Argentino y
lograron lo que buscaban. Así lo revelan nuevos
documentos desclasificados por Gran Bretaña y la obra de
Lawrence Feedman, “The Oficial History of de Falklands
Campaign”, a 25 años de la guerra.
Los ingleses llamaron, en ese momento, a San Carlos la
batalla decisiva y no se equivocaron: una vez afianzada
la cabecera de playa, llegaron en apenas 14 días a
Puerto Argentino. Y para ello utilizaron el factor
sorpresa.
Según Feedman la idea era que el enemigo “estuviera
mirando en otra dirección cuando llegara el momento
crítico”.
En el estrecho de san Carlos, casi en línea recta con
las islas, durante la noche del 20 al 21 de mayo, se
desplegaron al menos 19 naves británicas de guerra,
transportes de tropas, cruceros y fragatas que se
enfrentaron con el Regimiento 25 de Infantería al que
habían bombardeado desde el mar y con morteros.
Los argentinos no se rindieron pero perdieron allí 12
hombres y 9 quedaron prisioneros.
El infierno de la intensa batalla aeronaval, la última
del siglo XX y casi sin precedentes desde la Segunda
Guerra Mundial, duró hasta el 29 de mayo y enfrentó a
los argentinos y británicos a todo o nada.
 |